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27/03/17

El Presidente está más guapo calladito

Toda caída denota un significado negativo, como algo sin remedio, una especie de condena divina o, siendo más justo, del sistema, como por ej: Cae en el infierno; cae en la droga; así como uno cae en la desgracia y nunca cae en la alegría. “Muchos caen en la escuela pública”, la frase célebre que pronunció el presidente de la República Argentina, seguramente saliéndose del guion, y dejando al descubierto su verdadero rostro oligarca y clasista, su odio y desprecio a las clases bajas.


Un presidente de la clase empresarial, que no sabe de política pero que se sabe de negocios y de cómo maximizar ganancias, burlando leyes si éstas impiden que lleguen monedas al cofre. Viene de colegios privados, y supongo que de los más caros. Colegios que deberían incluir lengua y castellano como materia obligatoria. Un presidente que no sabe cuánto gana un jubilado, y tira cifras ilusorias, casi ideales, y que, si no fuese por la realidad contundente que lo contradice continuamente, éste sería un país de ensueños. Hacía mucho tiempo que la Argentina no tenía un presidente tan fiel al sector de donde proviene, al mejor estilo Mitrista, tan elitista y que no se avergüenza ni se arrepiente cada vez que abre la boca y demuestra sin escrúpulos su odio de clase, su desprecio por lo público, que la única regla que existe en la vida es la lógica costo-beneficio medible sólo con indicadores monetarios.

La frase cae en un contexto bastante caldeado, en plena lucha de los docentes a nivel país, reclamando que se reabra la paritaria nacional, salario digno y que se aproxime al valor real, que se vió mellado por la inflación, quita de subsidios y la consecuente suba de tarifas de los servicios básicos. Producir semejante frase en tal realidad política, demuestra cómo desprecia el presidente a sus compatriotas, como los chicanea constantemente y los toma por giles.

Mauricio Macri se muestra siempre en familia, como los Ingalls, construye un prototipo de familia unida y feliz, a la que todo hijo de vecino de familia bien debería aspirar. Hay que admitir que sus asesores manejan bien su imagen, pero deberían no dejarlo salir sin su libreto, ya que cada vez que lo hace mete la pata, y hasta el fondo.