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10/08/17

¿Qué es el “mobbing”, o acoso psicológico laboral?

La violencia psicológica es el mecanismo utilizado para eliminar el obstáculo que percibe el acosador.


 
El mobbing o acoso psicológico laboral (APL) constituye una de las formas de violencia en el trabajo más frecuentes, aunque su origen se encuentra en las relaciones interpersonales y no laborales, como se cree. Es decir, el contexto y escenario de dicha conducta es la organización laboral, sea pública o privada, física o virtual.
 
El mobbing o APL se manifiesta a partir de comportamientos hostiles e intimidatorios que tienen su origen en las relaciones interpersonales. Refieren a conductas de acosos y hostigamientos que suelen ser muy heterogéneas. Si bien no se vinculan al trabajo en particular, sus consecuencias repercuten de modo negativo en toda la organización laboral.
 
Las decisiones sobre el diseño de la organización, sus organigramas y reglamentaciones regulan la libertad de acción de individuos y grupos, con lo que las decisiones de la conducción tienen influencia para desalentar, tolerar y/o reforzar la existencia del acoso moral.
 
El inicio de comportamiento disfuncional es el de cualquier conflicto laboral. A partir de diferencias reales o percibidas entre dos o más personas, se produce una tensión entre sus implicados que, lejos de ser resuelta, se acrecienta hasta constituir una pauta de comportamiento estable y persistente, que se caracteriza por la relación asimétrica de poder entre hostigador y víctima (en ambos casos, pueden ser varios).
Aunque muy a menudo quien ejerce el poder está resguardado en el liderazgo formal que le concede el organigrama de la organización o la jerarquía de su función, en otras ocasiones las relaciones de poder se construyen también a partir de alguna diferencia –tal vez de competencia o personal– que es utilizada por el acosador en pos de lograr algún beneficio propio, pero no sin recurrir a mecanismos manipulatorios que ejercen violencia sobre la víctima.
 
Se pueden distinguir diferentes tipos de APL o mobbing , a saber:
 
Vertical descendente: se genera desde una posición superior en el organigrama sociolaboral; el denominador común es que el superior jerárquico se vale de manera abusiva.
 
Vertical ascendente: los superiores también pueden ser víctimas de acoso psicológico laboral. Este tipo de acoso es el menos frecuente, aunque no por ello inexistente.
 
Horizontal: hostigamiento que acontece entre posiciones jerárquicas iguales o similares desde el punto de vista del organigrama laboral.
 
A su vez, existen otras tipologías, como el mixto, gang mobbing o acoso sexual, ciberacoso, etcétera.
 
Las causas
 
Los motivos han de encontrarse tanto en la personalidad del hostigador y de la víctima como en la relación que establecen, incluidos patologías o trastornos tales como la psicopatía y la perversión en el hostigador.
 
A su vez, si bien cualquier trabajador puede ser víctima de mobbing , existen particularidades en quien asume la posición de víctima. Esta última no necesariamente reúne una condición de vulnerabilidad psicológica, sino que, muy por el contrario, sobresale por su idoneidad para la labor que desarrolla, habilidades relacionales y competencias especiales; por esta razón, pasa a ser percibida como amenaza para el acosador.
 
La violencia psicológica es el mecanismo utilizado para eliminar el obstáculo que percibe el acosador.
 
Entre las causas coexistentes y necesarias para el desarrollo del APL, se encuentran las de índole organizacional, relativas a la ambigüedad de las estructuras organizacionales, el conflicto de roles, un liderazgo deficiente y un clima laboral tóxico. El silencio organizacional influye cuando nadie toma decisiones ni adopta las responsabilidades conducentes a mejorar los procesos de la organización.
 
Son diversos y complejos los mecanismos organizacionales que subyacen al desarrollo del mobbing y otros conflictos laborales. Por ello, es necesario generar espacios de prevención y gestión del conflicto. En cualquier organización, el conflicto acarrea problemas en la salud de los trabajadores, disminución en la productividad, altos costos y excesiva judicialización del conflicto.
 
* Consultora en Psicología Judicial Multifuero