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13/09/17

Aplicaciones, la forma más cómoda de aprender idiomas

Miles de argentinos estudian lenguas extranjeras con apps como Duolingo, Busuu y Babbel


Fácil, divertido y gratis. Así prometen ser las aplicaciones para aprender idiomas a través del teléfono móvil, la tablet o la computadora. Con el beneficio de realizar ejercicios en sus páginas web o descargando las apps desde la tienda virtual, los usuarios tienen una amplia libertad para decidir dónde y cuándo prefieren tomar sus clases.
 
Al ser apps multiplataforma los cursos se sincronizan en todos los dispositivos. "Se puede seguir en el celular las lecciones que se hayan empezado en la computadora", explica Breno Pessoa, gerente de Babbel para América latina. Esta función "es una ventaja muy grande", sostiene Patricio Iglesias, economista de 28 años y usuario de Duolingo, que estudia esperanto "desde la tablet y en la computadora portátil".
 
Con la aplicación "disponible en todo momento y en cualquier lugar" los usuarios pueden practicar cuando quieran, contrariamente a lo que sucede en "las clases tradicionales, que se enmarcan en horarios rígidos", manifiesta David Marín, experto en lingüística de Babbel.
 
Por falta de tiempo, aburrimiento en las clases, altos aranceles o simplemente por curiosidad, cada vez son más los usuarios que deciden aprender un idioma a través de Internet. "Cada mes un promedio de 25.000 Argentinos descargan la app o se registran en la página web para probar Babbel", señala Breno Pessoa. "El interés por aprender idiomas con apps está creciendo mucho en la Argentina", completa.
 
 
Inglés, lo más estudiado
 
De los "3,7 millones de usuarios argentinos" que usan Duolingo, alrededor del "55 por ciento" estudia inglés, afirma Michaela Kron, gerente senior de relaciones públicas de Duolingo. Una dato similar al de Busuu, donde el 50% de los 500.000 usuarios de la Argentina elige aprender inglés.
 
"Brasil es el mercado más importante para nosotros en América latina, pero hemos registrado un claro crecimiento en México y en la Argentina" dice Germán Carranza, country manager de Busuu para América latina y España.
 
Para Pessoa, la Argentina "es un país atípico en América Latina" porque mientras otros países del continente se interesan por el francés, aquí se aprende más italiano. "Otro hecho particular -agrega Pessoa- es que en Brasil o en México se aprenden otras lenguas por el trabajo, pero en la Argentina lo hacen porque les gustan los idiomas y quieren poder comunicarse con gente de otras partes".
 
"Mi rutina era desayunar y activar la cabeza con un ratito de Duolingo", manifiesta Indalecio Gómez, que a los 30 años ya aprendió italiano con esa aplicación. Por su trabajo como tripulante de cabina, para Gómez era difícil adaptarse a los horarios de una clase tradicional, pero con la app estudiaba en ratos libres, como el trayecto en remís entre su casa y el aeropuerto de Ezeiza, o en sus tiempos de descanso en el vuelo, donde optaba por el modo off line, que permite descargar previamente algunas unidades y completarlas sin necesidad de Internet.