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29/03/18

Corazones Argentinos

Por Héctor de la Fuente El 24 de marzo del corriente año fue otra efeméride a ya 42 años del golpe militar y cívico (clérico-empresarial-económico) que dio inicio a la más feroz dictadura. Fue penoso observar el "revival" en ciertos medios de comunicación televisivos que bailaron al compás y ritmo de la política oficial imperante de aquel turno y de la actual.


Pero ver ahora "desfilar" en ciertas mesas televisadas a varias figuras mediáticas (incluso femeninas), asociadas a esas épocas tan luctosas fue fuerte. ¡Muy fuerte ! Incluso ciertos médicos. Uno haciendo chistes, uno de ellos, fue parodiado en TVR, por C5N.

Un cirujano cardiovascular hablando de historia de la medicina con escasos fundamentos y con errores, y otro cirujano vascular como Juan Carlos Parodi hablando de la pobreza actual como en varios programas.  A este último, le recordaron algunos memoriosos por tuiter nada haber dicho en su momento del cierre del Sanatorio Güemes en 1993 cuando quedaron en la calle 2500 trabajadores y sus respectivas familias y sus colegas y ante otros episodios económicos de la década menemista.

Parodi -allí- hizo también mención a ciertos (serían "supuestos")  efectos colaterales de las células madre (con la técnica del cardiólogo intervencionista riojano pionero nacional e internacional ante la intervención en esa mesa del periodista Beto Casella); desconociendo que tales efectos no existen por ser células autólogas, es decir, del propio cuerpo injertadas en el corazón con un novedosa catéter mínimamente invasivo que late al compás del músculo cardíaco. Lo que Parodi desconoce en parte porque no es su especialidad: es que las células madre en EE.UU., ya están en fase 3, muy cerca de la 4 y de su aprobación final, en un país donde la medicina está altamente regulada así como sus investigaciones clínicas.

Al final, al aire, el cirujano vascular sí reconoció que las células madre son el futuro de la medicina.  "Chocolate por la noticia" diría mi amigo, el médico riojano Ramón Díaz, homónimo pero no pariente del ex futbolista

Como lo nuestro es el periodismo de medicina le dejamos el asunto político a los especialistas en periodismo de política de este medio y a los columnistas del rubro. Pasa que es algo que no podemos dejar de mencionar. Menos en este medio que sufrió una muy dura embestida.

Ovidio lagos, por entonces presidente de ADEPA y dueño del diario de Rosario La Capital hizo las gestiones pertinentes a nivel nacional para que las ruinosas botas castrenses no se llevaran puesto a este diario tan querido. Lagos era atendido y cuidado del corazón por el cardiólogo riojano Luis de la Fuente.

No obstante, por estos días, en un histórico programa de televisión y en tres de cuatro transmisiones consecutivas en serie además de las figuras del espectáculo argentino, otros médicos quisieron ser una suerte de "estrellitas" televisadas al menos por una vez, manipulando información y distorsionandola.

AVATARES DEL PAÍS LIGADOS A LA SALUD DE LOS PRESIDENTES

Antes de pasar de lleno a la información más seria debemos informar aquí que la mediática Silvia Süller ¿no se sometió a una angioplastia coronaria ni a stents ? Y tampoco a un bypass coronario como se mal informó. La artista y actriz sí mostró en tuiter donde hay varias cuentas a su nombre fotos de su muñeca por donde se presume que se le efectuó un cateterismo coronario desde el abordaje vía la arteria radial de la muñeca en el Hospital Argerich, como es la tendencia más moderna.

Pero la pregunta del millón en el periodismo serio es ¿ y cómo está la salud presidencial ? También así lo planteó al aire el informado periodista Roberto García, ex director de Ámbito Financiero, actual conductor de un programa por canal 26 de Buenos Aires.

Con varios y variados antecedentes medicinales personales y familiares cardíacos, el presidente Mauricio Macri fue visto a fines de febrero saliendo del cumpleaños de la diva televisiva Mirtha Legrand doblado de dolor atrás de su auto a lo que el entorno médico presidencial atribuyó a una hernia de disco vertebral de la columna lumbar. Esa imagen fue inmortalizada por el portal INFOBAE

Este columnista científico pudo preguntarle a boca de jarro sobre esto a un médico del equipo presidencial a quien conozco desde hace años y que es radical quien atinó resignado contestar: " Quien no tiene una hernia discal en la columna" dijo con espontaneidad pero algo molesto. Ese médico que es cardiólogo (hay ocho en total en el equipo médico presidencial) sabe que solo cumplo con mi trabajo y que lo hago de buena fe.

La salud de un presidente es siempre una cuestión de estado.

En 1974, durante un lluvioso y fatal 1ero de julio, fallece el tres veces presidente argentino y teniente general de la Nación Juan D. Perón pasando a la inmortalidad. Ni siquiera recibió un cateterismo coronario para diagnosticársele las obstrucciones en sus milimétricas arterias coronarias (van de 2.5 a 3.5 milímetros de diámetro en promedio según la contextura física y sexo).

Algunos de sus médicos dicen que no existía en Argentina esa posibilidad, pero la realidad los desmiente pues el cateterismo coronario estaba en Argentina desde 1966 de manera standard en el Sanatorio Güemes de la mano del cardiólogo riojano (ver la página web del Sanatorio/Historia).

Pero tal como al general Charles De Galle en Francia, parece que al general argentino no le había nacido en esas mentes febriles imaginarias el cirujano capaz de operarlo. Perón, según la información fidedigna de este corresponsal precisaba un triple bypass aortocoronario.

En 1981, el presidente de facto Roberto Viola, que fue el más moderado si se puede hablar de moderación: fue "enfermado" y se le sugirió un bypass coronario por un cardiocirujano en otro episodio de "La Guerra de los Corazones Argentinos", pero en realidad, su afección no era para tanto y al revés que con Perón, bastaba con tratamiento médico (o sea pastillas). La especia fue aprovechada por la cúpula militar y por Leopoldo Galtieri, el tristemente célebre general del arma de Ingenieros que así llego -de manera nefasta-  a teniente general en algo inusual para esa especialidad militar. De Galtieri a la locura en Malvinas hubo un solo paso.

En 1993, se produce una conmoción informativa pues el por entonces presidente argentino Carlos Menem era llevado de urgencia al instituto FLENI y luego al Instituto Cardiovascular de Buenos Aires donde se le pela y extirpa con un bisturí la placa de colesterol de la arteria carótida.

En el 2001, De la Rúa fue operado del corazón mediante una angioplastia coronaria siendo presidente -en junio- en ese mismo Instituto médico que Menem y eso alimentó tremendas versiones sobre su salud que contribuyeron también finalmente a su caída política en diciembre del 2001, porque no hay nada peor para un presidente que un "show" médico- mediático como el que tuvo.

En el 2010, el ex presidente Néstor Kirchner, por entonces diputado nacional, sufrió el 7 febrero una intervención de urgencia en la arteria carótida (alojada en el cuello, que irriga el cerebro), en el mismo sitio que Menem. Unos meses después, en septiembre, padece otra intervención de urgencia del tipo angioplastia coronarias con colocación de stents liberadores de medicamento. Al mes, Kirchner fallece.

Como se ve, la salud política e institucional del país está íntimamente ligado a la salud de nuestros presidentes.