
30/08/20
Un centenar de detenidos en "autos cárceles", por un Gobierno que no autoriza nuevas protestas y se niega a negociar con un despliegue policial masivo, no pudieron evitar que miles de personas salieran hoy nuevamente en Minsk, la capital.
Más de 120 detenidos en "autos cárceles", el epicentro de las manifestaciones completamente vallado, un Gobierno que no autoriza nuevas protestas y se niega a negociar, y un despliegue policial masivo no pudieron evitar que miles de bielorrusos salieran hoy otra vez a las calles en Minsk, la capital, para pedir nuevas elecciones y un cambio en el poder.
Desde hace tres semanas y en un hecho inédito para la exrépublica soviética que tiene el mismo presidente hace 26 años, cientos de miles de personas salen a las calles para rechazar la última reelección de Alexandr Lukashenko -que ganó con más del 80% de los votos, según las cifras oficiales- y exigir nuevos comicios transparentes y, cada vez más, la renuncia del mandatario.
Pese a las constantes represiones, las detenciones masivas y posteriores denuncias de torturas y maltratos -con un saldo de dos muertos y cientos de heridos-, los ataques sistemáticos a la prensa extranjera que cubre las protestas, una marea humana volvió a inundar uno de los puentes de Minsk e intentaba llegar al centro sitiado.
La Asociación de Periodistas Bielorrusa denunció ayer que las autoridades le quitaron la acreditación a al menos 17 periodistas de medios extranjeros, entre ellos las cadenas BBC, Deutsche Welle, las agencias de noticias Reuters y AP, y Radio Francia Internacional.
Sin embargo, prensa internacional y nacional mostró hoy parte de la movilización con tomas aéreas hechas por drones o reproduciendo videos caseros de manifestantes.
En estos videos se ven cómo policías con pasamontañas detuvieron a personas que se acercaban al centro para protestar y los metían en camiones verde militar, conocidos en ese país como "autos cárceles", mientras alrededor manifestantes gritan: "¡Vergüenza!".
Fuente Agencia Télam