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01/12/20

Coco Andrada recordó la noche que le tocó marcar a Maradona

Imágenes, fotos e historias de Diego Armando Maradona inundaron por miles las redes sociales apenas ocurrió su deceso. Todo fue recordar al ídolo que maravilló al mundo con su talento, idolatrado no sólo en los estadios más imponentes del planeta, sino también en canchas más sencillas de ciudades o pueblos, donde sólo por existir Maradona, el fútbol se convirtió en pasión.



En la vida hay historias distintas y momentos especiales, pero no todas adquieren con el paso del tiempo la dimensión de únicas e irrepetibles. Porque desde la tribuna o frente al televisor, muchos vieron a Diego Maradona en una cancha, el mundo entero; pero a muy pocos les tocó en suerte la oportunidad de jugar al lado de él o enfrentarlo.

Precisamente de un momento de la vida del “Diez” se trata esta historia. Duró noventa minutos, “efímeros” dirán algunos, otros lo llamaran “eternos”. Así lo recordó en diálogo con Medios El Independiente, nuestro protagonista, el ex futbolista Roberto “Coco” Andrada.

“Fue en el año 1979, yo jugada en Juventud Antoniana de Salta”, comenta para abrir la charla, “fui convocado para integrar el seleccionado de esa provincia. En ese entonces se jugaba un torneo parecido a la Copa Argentina, y bueno, en esa preparación se dio que llegó para jugar allí Argentinos Juniors y estaba Diego”.

Una foto suya entrando a la cancha junto a Maradona, inmortaliza aquel momento de su vida futbolística y, aunque pasaron 41 años, lo recuerda como si hubiese sido ayer.

“Se dio esta foto porque antes de entrar a la cancha se decidió que los dos equipos ingresáramos juntos y bueno me tocó justo a mi junto a Maradona. Me acuerdo que esta foto se publicó en muchos medios”, expresó.

“En ese momento Maradona ya demostraba el talento que después lo convirtió en el mejor del mundo. El venía de ser campeón mundial con el seleccionado juvenil en Japón. Recuerdo que estaba cumpliendo con el servicio militar, por eso tenía el cabello corto”.

“Fue un lindo partido y como mi posición en la cancha era 8 y él era 10, que jugábamos por el mismo sector. Lo marcaba yo”, dice risueñamente y agrega: “La verdad me ganó muchas veces. Un jugador que además de su habilidad tenía mucha fuerza, iba para adelante. Perdimos 4 a 2, él hizo dos goles esa noche”, apuntó.

“Yo lo marcaba, creo que lo hice bien más allá de la calidad de su fútbol. Yo siempre fui un jugador que corría bastante, los muchachos siempre decían que tenía más de dos pulmones”, agrega. “Lo que no hice fue golpearlo o ir con deslealtad”. “Era un partido amistoso, y antes de salir a la cancha el técnico de ellos fue al vestuario y nos habló también de eso. Jugar sin recurrir a la violencia”. “Nosotros ya lo conocíamos”, comenta sobre cómo esperaban el encuentro. “Había un jugador amigo que estaba en Buenos Aires y nos dijo un tiempo antes: ‘Hay un negrito que juega muy bien, ese cuando llegue a primera no lo sacan más’”. “Y así fue, debutó con 16 años. Además había sido convocado por Menotti en el 78, aunque no jugó ese mundial. Y bueno, la historia que conocemos, campeón juvenil, pasó a Boca y después se fue a Europa”.

“Coco” Andrada -como todo el ambiente del fútbol local lo conoció- no tiene muchas anécdotas tras esos 90 minutos compartidos con Maradona en una cancha, pero resultó bueno que lo contara y conocer esa vivencia, que difícilmente otro riojano haya podido experimentar.

Algo de su vida

Existe hoy una generación o más de futboleros y no tan, que desconocen de quién se trata, o qué hizo en el fútbol Roberto “Coco Andrada”.

La charla permitió conocer su historia en primera persona, y con la simpleza y la humildad de siempre, poniéndole una sonrisa a la respuesta dijo: “Acá jugué cuando ya era viejo”, en clara alusión a su continuidad por más de una década vistiendo la camiseta del club San Román. Nacido en Los Sauces, contó que con apenas 15 años viajó para sumarse a las inferiores de club Ferro Carril Oeste. “Me volví y como todavía estaba en la secundaria (Escuela Normal), acá jugué en Unión, también en Tesorieri y Riojano”, comenta.

“Después me fui a San Juan, jugué 2 años en Colón”, recuerda, “y volví a La Rioja en el año 75 y fui campeón con Tesorieri”.

“En el año 76 jugué en San Martín de Tucumán (donde militó también David Millicay) y en el año 77 en Racing de Córdoba. Disputamos una final con Talleres. Allí jugaban Bocanelli, Tedini, Bravo y Daniel Valencia, que jugó en la selección Argentina. Perdimos 1 a 0”, afirma. El fútbol le planteó otros desafíos y su historia siguió bien al norte, “jugué el viejo torneo Nacional (el mismo que años después jugara Andino SC), para Central Norte de Salta. Enfrentamos a Independiente”, dice, “y allí marcaba a Bochini”, agrega riéndose y quizás pensando en ese viejo dicho popular: “Siempre me tocó bailar con la más fea”.

También estuvo en Ledesma y en Gimnasia y Esgrima -ambos de Jujuy-. Durante cuatro temporadas fue parte del fútbol de la primera división en Bolivia. “Allí estuve 4 años”, recuerda. “El club Deportivo Guábira, un equipo de Santa Cruz de la Sierra”. Aunque jugaba de volante central, tuve la suerte de hacer muchos goles. Así que siempre estaba en las tapas de los diarios y guardo todavía algunos”, dice casi para reafirmar lo que fue ese tiempo de su vida. “Volví a La Rioja con 34 años. Ya había dejado de jugar y acá me hablaron de San Román y bueno, jugué casi 15 años más. En el año 98 me convocó Unión para jugar un torneo Regional. Me retiré a los 48 años, creo que es un record, no lo sé”.

Hoy con 69 años y tres hijos, está alejado casi todo lo que tanto disfrutó. “A mis hijos les gusta el fútbol pero no lo practican en clubes. Uno es médico, el otro licenciado en educación y el menor está en la universidad”, comenta. Elije quedarse en su casa, le dedica su tiempo a su comercio, “a la cancha no voy, no me entusiasma. Algunas veces veo a los veteranos, pero tampoco juego. Hay quienes creen que todavía son jóvenes, y tienen mala intención, los pasas una vez y en la otra salen a pegar. Eso no me gusta”, concluyó.