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20/12/21

20 años / Diciembre de 2001

¿Cómo vivieron estos acontecimientos del 19 y 20 de diciembre del 2001, en el interior? Es una pregunta que siempre me hago. Al cumplirse los 20 años, se fue recordando desde diversos espacios, lo sucedido en las calles (con la represión y los fusilamientos), la economía que crujía, el Estado de sitio decretado por De La Rúa, su renuncia, y los cinco presidentes en diez días. Tanto Santa Fe como Buenos Aires, fueron los lugares donde quedaron 39 muertos.



Por Carlos Liendro

Desde diversas formas que hoy se analizan y se pueden ver en documentales, la cuestión fue primero económica y política, para luego ver surgir otro tipo de organizaciones sociales: que se conocieron como piqueteros. “Piquete y cacerola, la lucha es una sola”, era uno de los cantos que más se escuchaba esos días, juntos al más enérgico: “que se vayan todos”. Las clases medias estaban enfurecidas. Desde principios de diciembre el ministro de economía, Domingo Cavallo, había decretado ‘el corralito’. Solo se podían retirar de los bancos: mil pesos.  Todos esos depósitos que tenían en dólares, que fueron ahorrando, cuando la moneda norteamericana estaba uno a uno,  iban a ser pesificados. Los volverían a retirar en su totalidad, cuando la crisis pasara. El FMI le había ‘cerrado la canilla’ de préstamos a Cavallo (quien fue siempre el operador económico para seguir la bicicleta).

Como siempre hay que hacer un poco de memoria. Sino la historia es más que un destino, y siempre- por lo menos en Argentina- todo se vuelve a repetir. Muchos de los actores políticos de aquella época siguen atrás de bambalinas, y lo que es peor es que levantan, las banderas con la misma ideología económica neoliberal conservadora (los milei, López Murphy, Bullrich). Se sabía poco de esos días en cómo se manejaron los políticos,  para llegar al estallido y a tantas muertes. La década menemista se completó por la reelección del mandato, cuando toda la clase media seguía conforme y alegre con el ‘dólar uno a uno’. Creían que esto iba a ser eterno y estaban muy entusiasmados con la convertibilidad. Pero en otros sectores, especialmente de los trabajadores, de los empresarios medios, la desocupación, la falta de inclusión y seguros sociales, dejaban a millones en la pobreza. Los especuladores financieros seguían haciéndose multimillonarios, con este modelo de despojo y desmantelamiento del Estado. Eso fue el cavallismo- menemismo. La Alianza radical y un peronismo disidente, que derrotó al peronismo de Duhalde, continuó con ese modelo económico de la convertibilidad. Ante una corrida bancaria, Cavallo, confiaba que sus amigos del norte lo iban a sacar de apuros (con más préstamos. Ya había hecho el Megacanje, con economistas que volvieron a estar con Macri en 2016).

Sucede que en el capitalismo no se puede confiar, porque lo que definimos como ‘corrida bancaria’, son las crisis del petróleo, las guerras preventivas que se arman en Medio Oriente y el Golfo, en regiones muy alejadas del tesoro. Después esos organismos (FMI, BID, BM, Club de París) que prestan dinero, para tener atados a los países subdesarrollados, no dan el ‘salvataje’ económico a tiempo. Es necesario explicar estas causalidades de cómo nuestra economía depende de muchas variables internacionales. Fue así desde 1810, cuando los ingleses dejaron de mandar expediciones militares a Buenos Aires (1806 y 1807), y decidieron, a través de sus diplomáticos que estaban en Brasil, enviar empréstitos. El primero fue el que pidió Rivadavia y que se terminó de pagar en el siglo XX. De garantía siempre dejaban los recursos naturales. Aquella vez eran las minas de La Rioja.

‘Piquete y cacerola’ no duró mucho tiempo. Apenas subió Duhalde, hoy se conocen más de cómo actuaron junto con Alfonsín, para garantizarles a los empresarios que sus deudas en dólares, serían pagadas en pesos. Por eso Rodríguez Sáa, duró poco tiempo y no tuvo  apoyo de gobernadores peronistas de ese tiempo, tanto como el partido radical abandonó a su suerte a De la Rúa. Pero no le quitamos la responsabilidad (y se ha ido como Menem, impunes a la tumba) de haber decretado el Estado de sitio, y huido en helicóptero, dejando que se reprima de la manera salvaje y asesina que ahora podemos ver  como documentales o programas especiales estos días. No solo era ver a los muertos que iban quedando en la calle y la gente respondiendo con piedras, sino el atropello asesino de la policía montada a mujeres de 90 años, las Madres de Plaza de Mayo.