
El trágico hecho se produjo pasado el mediodía de este lunes en una vivienda del barrio de Vargas. Los vecinos manifestaron su indignación por la demora que tuvo bomberos para sofocar el foco ígneo..
“Me encontraba con mi mamá cuando en un momento se escuchó una explosión, y como no sabía que hacer comencé a pedir a los vecinos que me ayuden con baldes de agua”, contó Carlos Alberto Aguaysol, uno de los dueños de la casa al dialogar con EL INDEPENDIENTE.
Media hora después “llegaron los bomberos cuando ya se había perdido todo; gracias a Dios mi sobrino, su mujer y la bebé no estaban porque se encontraban trabajando, si no hubiera sido una desgracia”, relató.
Con bronca Carlos comentó que “el primer camión de bomberos que llegó tenía poca agua, se fue y al rato vino otro, hasta entonces ya se había perdido todo”.
Entre las pérdidas materiales los vecinos se quedaron sin sillas, un armario con ropa en su interior; un bafle de 15 pulgadas, una concina con aparador; y puertas, ventanas y tirantes de madera.
Más información en nuestra edición papel de este martes