
El Xeneize, con goles de Gago; Tevez y Pavón, le ganó 3 a 1 al conjunto boliviano por la cuarta de la fase de grupos del certamen continental. Descontó Callejón de penal..
Los goles del equipo que dirige Guillermo Barros Schelotto, invicto en el torneo, los anotaron Fernando Gago (32m. PT), Carlos Tevez (41m. PT) y Federico Carrizo (3m. ST); en tanto que Juan Callejón, de penal (27m.) descontó para el conjunto visitante.
Boca, con el triunfo (el primero en el certamen tras tres empates seguidos), llegó a 6 puntos; en tanto que Bolívar, con la derrota (la segunda consecutiva fuera de La Paz), se quedó con 4 unidades.
El equipo del "mellizo", que jugó con público por primera vez en la Copa (frente a Racing no lo pudo hacer porque debía cumplir una fecha de suspensión por el famoso "gas-pimienta"), el próximo miércoles visitará a la "Academia", en Avellaneda y Bolívar hará lo propio el jueves con Deportivo Cali en Colombia.
Boca, con un 4-3-3, asumió el protagonismo desde el comienzo, pero en el primer cuarto de hora fue un equipo lento, previsible, sin ideas ni profundidad.
Gago, el jugador más claro, fue el conductor, aunque no encontró un interlocutor, ya que Nicolás Lodeiro se escondió y Tevez quedó perdido entre los centrales. Además tanto Cristian Pavón, por la derecha, y Carrizo, por la izquierda, entraron poco en juego. Así Boca tuvo una excesiva tenencia de la pelota, pero sin peligro, frente a un rival limitado.
Bolívar, con un 4-4-2, intentó ser un conjunto corto, ordenado y prolijo, siempre con la premisa de mantener el cero en su arco.
Sin embargo, con el transcurrir de los minutos, Boca ganó en confianza, intentó ser más profundo y generó un par de situaciones, la más clara un mano a mano de Tevez (exquisito pase de Pavón), que increíblemente desperdició, ya que tras eludir al arquero Romel Quiñónez, estrelló su remate suave en el palo izquierdo (24m.).
Y en la réplica, 60 segundos más tarde, también se lo perdió Bolívar con un mano a mano de Gastón Cellerino, que luego de correr 15 metros solo con la pelota, sacó un defectuoso disparo cruzado que se fue cerca del poste derecho. Sin dudas fue el minuto más emotivo de la noche, que a la vez levantó a la gente que ya lucía impaciente.
Pese a esto, el equipo de Guillermo mantuvo la calma, no entró en la locura de la gente, le puso un poco más de intensidad a su juego y no corrió la vista del arco rival.