Diario El Independiente || Edición Digital
Skip to main content

River Plate se quedó y dejó el invicto en el final en Paraná ante Patronato

El equipo conducido por Marcelo Gallardo se adelantó en el marcador con un tanto Sebastián Driussi (6m.), pero en la segunda etapa el local lo vio vuelta con goles de Gabriel Vargas (10m.) y Lucas Márquez (45m.)..



River Plate volvió a sufrir el 'karma' Patronato, que jugando como local lo derrotó este domingo por tercera vez consecutiva dándole vuelta un partido que perdía 1 a 0 para sellar un 2 a 1 que le significó la primera caída a los de Núñez en el campeonato y la primera victoria a los entrerrianos al cabo de seis jornadas de competencia.

Claro que River se presentó como claro dominador desde el arranque del partido con una buena vertiente ofensiva por derecha que se daba a partir de la buena sincronización entre el manejo de Andrés D'alessandro y las proyecciones de Jorge Moreira.

Patronato, por contrapartida, se paró en su terreno e intentó salir de contra, pero a los seis minutos ya estaba abajo en el marcador cuando Tomás Andrade activó a Sebastián Driussi, quien definió ante un Sebastián Bértoli impotente y favorecido por un resbalón del Andrade local, Walter.

Después del tanto llegó la hora de la presión alta de los riverplatenses, lo que generó que el local nunca pudiera siquiera acercarse a la valla defendida por Batalla.

Y de hecho ese dominio territorial dentro de la reducida geografía del campo de juego de los paranaenses hizo que la victoria riverplatense generó mayores merecimientos y oportunidades para los visitantes, que pudieron irse al descanso con una diferencia superior al 1 a 0.

Pero en la segunda parte River dejó su presión y su juego en los vestuarios y Patronato, impelido por la necesidad de sumar de a tres para tomar un poco de aire en la zona del descenso, se le fue a las barbas a Augusto Batalla y rápidamente, a los 9 minutos, llegó a la igualdad por vía aérea a través del chileno Gabriel Vargas.

Pero no se conformó el rojinegro con la paridad y ese fue el secreto de la posterior victoria, porque con mucho fervor y las limitaciones incomparables con la riqueza técnica individual de los riverplatenses ya reconocidas, se decidió a apretar a su rival aprovechando la falta de espacios.

Y este fue el punto de inflexión de un partido que el técnico Marcelo Gallardo había imaginado durante la semana y lo había comentado ante la prensa, aunque esto pareció no servirle a sus dirigidos, como por ejemplo el delantero Lucas Alario, que se dejó absorber por la marca y desconcentrado, cayó también en repetidas posiciones adelantas, lo que provocó el enojo del 'Muñeco', quien lo reemplazó por Rodrigo Mora a los 20 minutos del segundo tiempo.

Pero nada mejoró para los visitantes y, por el contrario, Patronato cada vez estaba más cerca de alcanzar el tercer triunfo consecutivo como local ante los riverplatenses en la historia (la primera vez en cancha de Colón por la B Nacional y las dos restantes en la de Patronato, ya en primera).