
El equipo de Núñez sólo ganó tres partidos en el año como visitante, volvió a mostrar una irregularidad que ya se volvió característica y sigue en deuda con el nivel futbolístico en los duelos trascendentales; el presente de Batalla, la otra cara de la derrota..
Desde el inicio del año, River jugó de visitante en 18 ocasiones en todas las competencias, con nueve derrotas, seis empates y solo tres triunfos: 4-0 a Trujillanos, el 25 de febrero en la etapa de grupos de la Libertadores; 1-0 a Olimpo, el 17 de abril por la 11ª fecha del Torneo Transición, y 1-0 a Talleres, el 11 de septiembre, por la 2ª fecha del actual Torneo Primera División. Los números marcan una cruda realidad para el equipo de Gallardo, pero las cifras tienen su sustento en la irregularidad que se volvió tan común. Apremiado por las lesiones y con la cabeza en las semifinales de la Copa Argentina, donde se enfrentará con Gimnasia, en busca del gran objetivo, River comenzó a perder esa desfachatez inicial, su rendimiento cayó y de los últimos 15 puntos disputados solo logró cinco.
" Newell's fue superior a nosotros. Más allá del dudoso penal, el rival nos superó. Habíamos arrancado bien y fuimos perdiendo frescura con el correr de los minutos. No estamos teniendo regularidad, hoy nos superaron y hay que ser realistas. No jugamos un buen partido", fueron las palabras de un autocrítico Gallardo, quien dejó en claro que su equipo está en deuda. "Necesitamos funcionar mejor para poder ganar a través del juego. Hay que olvidar rápidamente este partido y empezar a pensar en lo que viene".