
El gobierno de Mauricio Macri quiere eliminar el subsidio que permite a las productoras locales cobrar el barril de crudo por encima del precio internacional. Las empresas rechazan esa posibilidad y Aranguren frenó por el momento la suba en los surtidores..
El gobierno de Mauricio Macri terminará de negociar esta tarde con las empresas petroleras para autorizar la suba del 8% en el precio de los combustibles líquidos, a cambio de que acepten la convergencia del barril de crudo con el valor internacional.
Fuentes oficiales confirmaron a ámbito.com que el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, se reunió por la mañana con los petroleros pero al no alcanzar un acuerdo, por estas horas intentarían acercar posiciones.
El aumento de las naftas y el gasoil en las estaciones de servicio ya recibió luz verde del Gobierno, pero ahora está siendo utilizado para presionar a las petroleras y conseguir una baja en el precio del barril criollo de petróleo.
Ese barril tiene un precio promedio de unos 60 dólares y el Gobierno pretende que descienda al mismo nivel que el barril de "light sweet crude" (WTI), que este miércoles ganaba 32 centavos y alcanzaba los 51,14 dólares en los contratos para entrega en febrero en el New York Mercantile Exchange.