
Lucas Gallardo, una de las jóvenes promesas del deporte riojano, busca hacer historia en básquet grande..
El año que se fue, aún en sus altibajos para el deporte riojano, dio lugar a la aparición de algunas promesas con proyección nacional. Uno de ellos es Lucas Gallardo, el juvenil basquetbolísta surgido en Club Riojano y que hoy milita en la Unión de Formosa, equipo que juega la Liga Nacional.
Con apenas 15 años, le bastaron algunos meses para dar el primer gran salto en la escena basquetbolística a nivel nacional y allí nomás llegaron los reconocimientos y la posibilidad de mostrar y demostrarse asimismo, que hoy transita el camino correcto.
El cierre del año le dio un margen para regresar a su Rioja natal y compartir con sus afectos todo lo bueno que fue esta primera incursión.
El periodismo en particular y también algunos medios e instituciones, le dieron valor a su labor y fue galardonado con el premio Antorcha Federal por la fundación “Ramón Carrillo”, Radio La Red lo distinguió en su fiesta anual, la Secretaría de Deportes con el premio “Laurel” al deportista destacado y el Círculo de Periodistas le entregó el premio FAPED.
Pero si bien los reconocimientos son una parte importante en la carrera del deportista, Lucas Gallardo sabe que todavía queda un camino importante y difícil por recorrer y sorprende, por su corta edad, la madurez con la que analiza y reflexiona sobre este momento.
“La verdad fue un año inolvidable” dijo sobre lo vivido, cuando abrió la charla con EL INDEPENDIENTE. “también fue mucho esfuerzo, sacrificio y entrenamientos” agregó.
“Me sorprendió realmente lo que me pasó acá, yo no estaba entrenando para esto, y después me enteré que me esperaban los reconocimientos. Es lindo, me enorgullece y me motiva a tener más fuerza, pero no se me sube a la cabeza, acá no hay que creérselas, hay que seguir con sacrificio y humildad”.
Campeón sudamericano con el seleccionado argentino U15 en Paraguay, siente que es un primer paso en su gran objetivo y sobre esto dijo “La selección la deseé desde siempre, trabajé para estar preseleccionado y para ser parte del equipo. Mi viejo me decía que aproveche la posibilidad de estar y entrenar, pero yo le dije, voy a quedar en el equipo”.
Ahora se vienen otros desafíos, la concentración con la preselección Argentina Sub/16 (11 al 16) en el CENARD, y el mismo objetivo, entrenar, y esforzarme al máximo para quedar en el equipo”.
“Si puedo lograr esto, se viene una gira por Europa, jugar en España -tres partidos-, después en Serbia y en Turquía un torneo del que participarán Slovenia, Serbia, Francia, Turquía, Argentina y España. Ojalá pueda estar” se ilusionó.
“Somos 11 del equipo que ganó el sudamericano y hay 4 chicos nuevos. El técnico me conoce, pero hay que demostrar en cada práctica”.
Como jugador de la Unión de Formosa, sabe que el año es muy exigente, porque debe jugar la liga desarrollo, y también alterna en el equipo que juega la Liga Nacional.
“Tuve el debut frente a San Lorenzo -en partido televisado-, me temblaron un poquito las piernas (dice entre risas), pero luego todo bien. Así que estoy feliz por todo esto. Además juego en la liga local para el Club Estudiantes, porque a la Unión le exigen tener formativas y cumple así ese requisito.
Sobre su juego dijo, “Soy un base alto, 1,96mts. y creo que debo mejorar mi defensa cuando el base rival es petiso, me falta velocidad allí. Después estoy bien en mis tiros, mejoré mucho los porcentajes, de tres y dos”.
“Con el equipo de primera, allí debo trabajar más en la lectura de los sistemas, ellos tienen más años. Pero estoy aprendiendo” destacó.
Para el final, agradeció a toda su familia, a su abuelo Miguel, a su nona Marta, a su amigo Carlos Giampieri “por todo lo que hace por este deporte para que el básquet riojano esté presente en todos los torneos. Una gran persona y mejor dirigente, a quien siento parte de mi familia”.
“También agradecer a Gustavo Oroná por todo lo que hizo y por todos sus consejos” concluyó.