Natalia Fernández Montes, hija del empresario español presuntamente asesinado por su yerno, complicó a su marido con su declaración. Reveló el día del crimen, Santiago Corona llegó a su casa, tiró a la basura sus zapatos y se puso a lavar la ropa que llevaba puesta..
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El dato fue aportado a la causa por Natalia Fernández Montes, hija de la víctima y esposa del imputado, quien comprometió la situación de su marido al declarar ante la Justicia a las pocas horas de que Corona fuera detenido.
Según el relato de la hija mayor de la víctima, el sábado 21 de enero, Corona llegó a su casa de la calle Senillosa al 300 alrededor de las 14.30 y lo primero que hizo fue sacarse la ropa que llevaba puesta y meterla en el lavarropas.
"A la mujer le llamó mucho la atención que su esposo se ponga a lavar ropa él mismo, un sábado a las dos y media de la tarde", dijo un jefe policial que participa de la investigación.
En aquella declaración brindada en el Juzgado Nacional en lo Criminal de Instrucción 6, Natalia contó que su marido "embolsó y tiró a la basura" el calzado que llevaba puesto ese día.
Con estos datos, el juez de instrucción a cargo de la causa, Hernán Martín López, ordenó allanar la casa de Corona y allí personal de la comisaría 11ra. de la Policía de la Ciudad secuestró en el tender la ropa que el sábado a la tarde Corona había lavado en el lavarropas.
Es que el acusado llegó a las 14.30 a su casa de la calle Senillosa, ubicada a unas 15 cuadras del edificio de Aranguren 36, tan sólo 40 minutos después de haber quedado filmado por las cámaras de seguridad del edificio de su suegro cuando se retiró a bordo del Suzuki Fan con el cadáver.