
Desde el Ministerio de Planeamiento indicaron que el 26 por ciento de los riojanos es pobre y el 2 por ciento indigente, en su mayoría niños y ancianos, según el INDEC. Sin embargo, el ministro de Planeamiento Rubén Galleguillo dijo que dentro del contexto del país y por regiones las cifras no son abultadas..
A nivel país, la pobreza alcanzó al 33,3 por ciento de la población, que representa un 21,5 por cientos de los hogares. Mientras que la indigencia por persona marcó el 6,1 por ciento y el 4,5 por ciento de los hogares.
En el NOA, se considera pobre al 31,6 de las personas, que seria el 24,2 por ciento de los hogares de la región. Mientras que se considera indigente al 5,3 por ciento de las personas y al 4,2 por ciento de los hogares.
En la provincia, informaron que es pobre el 26,1 por ciento de la población, que representa el 19,3 por ciento de los hogares. Es decir que en La Rioja, se consideran pobres a 52789 personas.
Mientras que indigente son el 1,9 por ciento de las personas. En hogares la indigencia midió el 1,2 por ciento en toda la provincia. En total, serian 3840 personas indigentes en la provincia.
El ministro expresó que “toda acción de Gobierno tiene a erradicar todo lo que es la pobreza e indigencia a reducir lo máximo posible esos índices”.
Destacó que en comparación con la región y el país, los datos son favorables para la provincia. Sin embargo, informó que los grupos más afectados por la pobreza e indigencia son los niños y los adultos mayores. “Es preocupante, ya que son aquellos contingentes poblacionales que hay que proteger y donde la ayuda del estado debe llegar mucho más rápida y efectivamente. Lo tomamos como dato a trabajar y para enfocar nuestras políticas”, indicó Galleguillo.
El director de Estadísticas de la Provincia, Tomás Páez explicó que para medir la indigencia se toma en cuenta la Canasta Básica Alimentaría, que toma en cuenta los normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles cubra sus necesidades, por un mes. Se seleccionan los alimentos y las cantidades en función a los hábitos de consumo de la población en base a los resultados de la encuesta de Ingresos y Gastos de los Hogares.
Por su parte, la pobreza se calcula en base a la Canasta Básica Total, que concluye la Canasta Básica Alimentaría, más los bienes y servicios que necesita una persona para desarrollarse en condiciones mínimas de dignidad.