
El militar le fracturó un brazo a su pareja, que también trabaja en las Fuerzas Armadas. El máximo Tribunal del Ejército Argentino resolvió la expulsión..
En relación al caso que sucedió en la ciudad de Buenos Aires, la directora de Políticas de Género del Ministerio de Defensa, Carolina Urtea, explicó en comunicación con Radio Independiente que “fue destituido mediante el artículo 31 de Disciplina de un militar que agrede a otro militar” ya que su mujer pertenece al ejército.
Consultada sobre cómo se da a conocer el hecho de violencia, la directora de Políticas de Género, relató que la mujer “llegó un día a su lugar de trabajo con un brazo enyesado. Le contó a su jefe que se lo había quebrado su pareja en una toma como si fuera un enemigo en combate, en el marco de una discusión familiar en la casa que compartían".
El jefe la derivó a la Oficina de Violencia Intrafamiliar de la fuerza, donde trabaja un psicólogo, un abogado y un trabajador social y realiza la denuncia y cuando ella manifestó que su pareja también pertenecía a la fuerza se inicia una investigación por faltas gravísimas”.
Asimismo recordó una “resolución del Tribunal de Disciplina, en septiembre del año pasado, que resolvió la expulsión de este militar y el Tribunal Superior de Disciplina, hace pocos días, ratificó esa expulsión” comentó Carolina Urtea.
Este tipo de situación “destierra el mito de que la violencia de género es un asunto de la vida privada. Es una cuestión de política pública” dijo Urtea.
También declaró que aparte de esta resolución del Tribunal de Disciplina Militar y “como todo ciudadano común, este señor enfrenta una denuncia penal, elevada a juicio oral, con la fiscalía número 9 de Buenos Aires que deberá resolver los cargos penales que le caben al señor”.
Por último dijo que es bueno que las mujeres se animen a hablar “es muy importante que denuncien, y que sepan que el Ministerio de Defensa está dispuesto a acompañarlas” concluyó.