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Tomaron el bachillerato en Nonogasta

Un grupo de alumnos del Centro Educativo de Jóvenes y Adultos (CEJA) de Nonogasta, decidieron tomar el establecimiento educativo, pidiendo “respeto” y un “mejor trato” por parte del rector del mismo, tanto hacia los alumnos como a los profesores. Ante esto intervino la supervisora Nora Agüero de Hidalgo quien destrabó la situación e inició la investigación sobre lo sucedido..



Si bien el hecho ocurrió el pasado lunes, los alumnos aseguran que desde hace tiempo vienen sufriendo diversos acontecimientos en los que el rector Nicolás Chied actuó con “violencia”. Mencionaron que una docente renunció a su cargo por esas causas, en tanto que a otro profesor lo invitó a pelear a la calle y que a los alumnos los “regañó” por querer realizar un brindis en un recreo. Asimismo, al tratarse de un centro de adultos, cuenta con alumnos mayores de edad, incluso de distritos vecinos y de escasos recursos y que el rector no escucha algunas inquietudes respecto a las limitaciones de algunos para asistir algunas clases.

Estaba previsto que ayer las clases se restablecieran y que en caso de que el rector demuestre algún hecho de violencia, la supervisora pidió a los alumnos que inmediatamente se comuniquen telefónicamente con ellos.

En la oportunidad, los alumnos manifestaron que “tomamos la escuela, porque primero se produjo un incidente de un director a un profesor, lo convidó (a pelear) a la calle y una semana antes discutió con los chicos de tercero, y decidimos  hacer esto porque no queremos más violencia hacia nosotros, ni hacia los profesores, porque venimos a aprender y no a ver violencia”.

Agregaron que “esto viene desde hace años, pasa que nadie hizo lo que hicimos nosotros. También renunció una docente, por el maltrato del director, nosotros lo vivimos todos los días”.

Asimismo, luego del diálogo con la supervisora ayer las clases se dictarían normalmente. “no queremos que (el rector) nos agarre entre ojos, en caso de que el director se ponga agresivo, la supervisora nos dijo que automáticamente la llamemos”.

Finalmente manifestaron que “exigimos respeto, no queremos que renuncie, que pierda el trabajo. No queremos más violencia y menos aún con las profesoras”.