Llega la carne "larga vida" para conservar durante meses sin heladera
La ANMAT autorizó cambios en el código alimentario que amplía el menú de alimentos irradiados para prolongar su vida útil..
En poco tiempo, la carne, el pollo y el pescado serán "larga vida" y podrán guardarse en la despensa durante meses, como sucede con la leche. Lo mismo sucederá en los supermercados, donde estos alimentos podrán exigirse en las góndolas, lejos de las zona refrigerada.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) modificó el Código Alimentario Argentino para permitir la irradiación de ocho categorías de alimentos: los bulbos, tubérculos y raíces; frutas y vegetales frescos; cereales y sus harinas, legumbres, semillas, oleaginosas, frutas secas; vegetales y frutas desecadas, hierbas secas y tés de hierbas; hongos de cultivo comestible; pescados y mariscos; aves, carne bovina, porcina y caprina y alimentos de origen animal desecados.
Hasta el momento, este tratamiento solo estaba permitido en papa, cebolla, ajo, espárragos, champiñones, frutillas, especies y condimentos. En el caso de la papa se aplica esta técnica para inhibir la brotación de raíces y así prolongar su vida útil. Se calcula que a nivel mundial, se pierden un 30% de alimentos por no ser tratados con procesos de conservación.
A partir de la publicación de la nueva normativa en el Boletín Oficial, que se estima ocurrirá en breve, las empresas podrán utilizar la técnica de irradiación. Hasta ahora no había sido aprobada la legislación porque "no había capacidad productiva. Solo recientemente la inversión privada mostró interés en esta industria", cuenta Celina Horak, Gerenta de Aplicaciones y Tecnología Nuclear de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Estos productos se comercializarán por los mismos canales que el resto de los alimentos. "La diferencia de precio con los productos no irradiados es de centavos de dólar", explica Horak. No es un porcentaje muy alto lo que se suma al costo final. La durabilidad de los productos dependerá de los ensayos de estabilidad que se presenten, como en cualquier otro alimento.
Se calcula que la carne larga vida podría durar un año. A pesar de que estos alimentos pueden conservarse fuera de la heladera, siempre se recomienda algo de refrigeración. Según Horak, posiblemente los consumidores se resistan inicialmente a llevarse estos productos por desconocerlos, pero luego cuando conozcan sus ventajas, las tecnologías con las que son tratados y los entes reguladores aseguren que no presentan riesgos, confiarán más en ellos.