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Joven accidentado aclaró que no fue una bala la que le explotó en la mano

El hombre que sufrió un terrible accidente cuando se encontraba trabajando en el complejo Vientos del Señor, por el cual perdió dos dedos, expresó su “bronca y tristeza” por la errónea información del hecho y explicó que en ningún momento manipuló una bala, sino que fue un pequeño detonador “que parecía un tornillo” el que explotó cuando apoyó una pinza encima..



En comunicación con EL INDEPENDIENTE, Gustavo Dalbano (26), el joven aimogasteño que perdió dos dedos de su mano izquierda en un lamentable accidente cuando trabajaba en el predio turístico Vientos del Señor, ubicado a 40 kilómetros de la cabecera de Arauco, se mostró “dolido” y con un “poco de bronca” por la errónea información que brindaron los medios de comunicación de la Provincia, sobre lo ocurrido en la tarde del domingo último. En este sentido, el joven contó que él se encontraba trabajando en el lugar “arreglando un rulemán de uno de los carros (de carrovelismo)” cuando divisó un pequeño elemento del tamaño y la forma de “un tornillo”, que le llamó la atención. “Como parecía un tornillo, lo agarré y después lo apoyé sobre una piedra que estaba al lado mío. Junto a mis compañeros ya nos estábamos por ir (del complejo), pero quería terminar con el rulemán. Para limpiarlo, lo empecé a golpear con una pinza que tenía en la mano, pero luego la dejé al costado y al parecer, la apoyé sobre el ‘tornillo’ que ahí nomás explotó y me voló los dedos”.

Siguiendo con su relato, Dalbano contó que en un principio no entendió lo que había pasado, así que sus compañeros lo subieron a una camioneta y lo llevaron al hospital de Aimogasta. Fue ahí que los médicos le dijeron que el elemento que había encontrado no era un tornillo, sino un pequeño “detonador” de bomba, el cual también es explosivo.

Vale recordar que la zona del Barrial de Arauco, fue escenario de prácticas de tiro y simulacros de ataques por parte de las Fuerzas Armadas, durante la época de la guerra de Malvinas. Sin embargo, en varias oportunidades se alertó sobre la existencia de material explosivo abandonado y sin detonar, en un lugar que actualmente es unas de las principales atracciones turísticas de la Provincia.

“Me dolió que los medios hayan informado mal el hecho, porque después familiares y amigos me preguntaban cómo se me había ocurrido manipular una bala o material explosivo, y no fue así. Yo no sabía que ese ‘tornillo’ era un detonador y aparte sólo le apoyé la pinza encima sin querer”, expresó el joven.

Finalmente, Dalbano agradeció el apoyo de las autoridades de la Municipalidad de Arauco, quienes “no me abandonaron en ningún momento y me brindaron todo su apoyo”, y al ser consultado sobre si iniciará acciones legales por su accidente, dijo que “ahora no pienso en eso. Sólo quiero llegar a mi casa, ver a mi hijo (tendría 5 años) y superar lo que me pasó, porque perdí parte de mi cuerpo”.