
Así lo dijo la abogada Marianela Flores Díaz a Radio independiente 99.1, quien representa a Gisela, una joven de 25 años que quiso interrumpir su embarazo desde el momento que supo que el feto en gestación presentaba malformación sin posibilidades de sobrevivir. Finalmente un aval judicial le permitió la interrupción del embarazo a través de una cesárea..
La abogada comentó que la práctica se realizó el jueves último en el Hospital de la Madre y del Niño, y actualmente Gisela está estable en sala común.
Asimismo dijo que "tras la presentación la jueza Maria Petrillo consideró el estado irreversible del feto en gestación que presentaba malformación sin posibilidades de sobrevivir".
Antes de eso "Católicas por el derecho a decidir elevó una nota al director del hospital el 29 de agosto solicitando de manera formal que se interrumpa el embarazo en virtud del artículo 86 inc 1 del Código Penal, en caso ya que se encontraba en riesgo la salud de la mujer".
De esa manera "la jueza Petrillo autorizó el día 30 a que se realizara la práctica, lo cual el 31 se hizo la cesárea debido a la cantidad de semanas de embarazo que tenía Gisela", relató Flores Díaz.
Al responder sobre que hubiera sucedido si la joven deseaba continuar con su embarazo, la letrada respondió que "desde el primer momento Gisela quiso interrumpir el embarazo y no arriesgar más su salud porque el feto era inviable".
Al respecto manifestó que "desde el momento que se dijo que el feto era inviable automáticamente se le tendría que haber realizado el aborto porque es un derecho del paciente la alternativa que tiene de practicarse un aborto legal".