
Uno de los detenidos tiene el ticket de la pizzería en cuya puerta fue arrestado. Otros dos están filmados lejos del lugar que figura en el sumario. Hubo 31 personas detenidas arbitrariamente para ocupar la tapa de los diarios, dicen los abogados defensores..
Muchos de los detenidos en la marcha por la aparición con vida de Santiago Maldonado tienen pruebas de que no estaban en los disturbios donde la policía de la Ciudad dice que los detuvo, ni fueron arrestados a la hora en que la policía dice que los arrestó. Del docente José Morales, por ejemplo, el acta de detención asegura que lo agarraron en la Plaza de Mayo, frente de la Casa Rosada, cuando estaba tirando botellas y piedras “y quemando carros de basura”. Morales, sin embargo, tiene el ticket de la pizzería donde, después de participar en la marcha, fue a comer, a siete cuadras de donde se supone que estaba tirando piedras y el verdadero lugar donde fue arrestado. De otros dos detenidos la policía sostuvo que los detuvo también en la plaza de Mayo, a las 20:18 horas, y que estaban empujando las vallas que rodean la casa de gobierno; sin embargo, sus abogados señalan que hay filmaciones que los muestran dos horas más tarde en la esquina de Avenida de Mayo y San José.Para los defensores no hay dudas de que detrás de los arrestos del viernes a la noche hubo un armado.
La secuencia puede contarse así: los incidentes comenzaron una hora y media después de que terminara la movilización por Santiago Maldonado; una vez que comenzaron, la policía salió a reprimir y detuvo al por mayor, a cualquiera, acusándolo de haber participado en los disturbios.
Los detenidos fueron indagados durante toda la tarde de ayer. “Escuché las indagatorias, y puedo decir que ninguno tuvo que ver con los incidentes. Hubo 31 personas que la policía se llevó arbitrariamente, sólo para que algunos diarios tuvieran el sábado una tapa centrada en los disturbios y no en el reclamo masivo por la aparición de Maldonado”, resumió María del Carmen Verdú, abogada de la Correpi.
Por la noche,el juez federal Marcelo Martínez Di Giorgi dispuso la libertad de todos.