
Así lo explicó el Dr Bruno Ghirardelli a cargo del programa de Trastornos de Desarrollo Neurológico (TDN), en referencia al caso de un niño excluido por tener síndrome de Asperger. "No es mejor escuela la que no tiene niños con discapacidad sino que son mejores las estrategias y recursos para integrarlos" explicó..
Luego del debate generado a nivel nacional por los problemas de integración de un alumno de una escuela de San Antonio de Padua, Buenos Aires, el Dr. Ghiraldelli a cargo del programa TDN del Ministerio de Salud de la provincia, se refirió a la integración de niños con asperger
"El síndrome de asperger es un trastorno perteneciente al grupo del espectro autista. Las principales afectaciones se dan en la interacción y en la comunicación social, aparte de haber un patrón de comportamiento, de actividades y conductas muy restringido, el niño tiene un lenguaje conservado incluso con características distinguidas ya que utiliza palabras no muy frecuentes. Además se manifiesta una dificultad en la gestualidad y en la comprensión de aspectos sociales que no están escritos lo que lo pone en una situación de conflicto con los demás" explicó el Dr pediatra del consultorio TDN del Hospital de la Madre y el Niño.
Para ejemplificar en uno de los casos tratados en la experiencia en nuestra provincia, puso el caso concreto de un alumno con muy buen desempeño académico, (quien hoy esta a punto de ingresar a una facultad de ciencias naturales, para estudiar astronomía) quien sufría agresiones por parte de sus compañeros.
"Indagando los motivos se observó que el niño había denunciado a un compañero por copiarse durante un examen. Parte del problema del síndrome de asperger, es que no comprenden las normas no escritas de la sociedad. En la pequeña sociedad del aula, denunciar al compañero que copiaba estaba mal, y por lo tanto sufría un castigo de sus compañeros. En su lógica lo que estaba mal era copiarse y su acción era denunciarlo" explicó Ghirardelli.
Sumado a esto existen otras acciones que llevan a un grado de aprovechamiento de terceros hacia esa persona como pedirle que realice la tarea por su buen desempeño académico, y postergarlo en otras ocasiones donde no se destaca.
"Integrar a las personas con discapacidad en general, tiene que ser un mérito de toda la sociedad, que nos beneficia a todos y nos haga mejores personas capaces de integrar. No es mejor escuela la que no tiene niños con discapacidad porque no tiene un desempeño académico mejor, sino que es mejor escuela la que tiene las capacidades, las estrategias y los recursos para sumar personas con discapacidad. Los grupos que integran a personas con discapacidades, son en general formadas por individuos mejores que tienen recursos superadores de las adversidades a las que se pueden enfrentar. Nadie está exento de tener personas con discapacidad cercanas, por lo tanto es conveniente para la sociedad que tengamos en cuenta que las diferencias nos acercan, en vez de alejarnos" sentenció.
Ghirardelli explicó que según la estadística indica que en toda escuela cada aula y media o cada dos aulas, puede existir una persona con síndrome de asperger (la frecuencia es 1 cada 132).
"La recomendación a los maestros es ser buenos docentes, tener la dedicación y capacidad de enseñar a todo tipo de niño y sumar a los compañero a sumar al apoyo a este compañero con asperger. No solo enseñamos contenidos académicos sino valores, debemos enseñar a comprender la dificultad de esta persona de no poder entender picardías y metáforas por ejemplo, para situarnos en el lugar del otro y hacer un esfuerzo para comunicarnos mejor, y a la larga convertirnos en mejores personas".agregó.