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La responsabilidad del maestro rural es que la escuela funcione para los niños

El rol del docente se fue modificando con el tiempo y cambia la perspectiva desde el lugar donde se dicte la clase. El maestro rural, a diferencia del urbano, continúa siendo el eje vital para sortear los numerosos inconvenientes que a diario se presentan. Un testimonio de esa entrega con vocación y responsabilidad es el de una docente que debe transitar 38 Km para encontrarse con sus alumnos..



Noemí Pereyra más conocida como Nony, es oriunda de Ulapes, lleva 22 años de docencia y gran parte de ellos los ejerce como directora de la escuela rural Nº 42 Santísima Virgen del Rosario,  del distrito San Solano perteneciente al departamento Gral. San Martín. 

En diálogo con El Independiente comentó que son 38 kilómetros la que la separan todos los días de su hogar hasta la escuela. Cada mañana recorre esos kilómetros acompañada de otros docentes para dictar clases y estar junto a los suyos, sus niños, sus alumnos.

De este modo, la directora describió que “todos los días emprendo el viaje en mi vehículo a la escuela, somos varios  maestros que compartimos el viaje. Tenemos docentes de áreas especiales que ellos van un solo día a la semana y cumplen todas las horas en la institución, en mi caso voy y vuelvo en el día”.

Nony remarcó que “la zona rural es muy diferente a trabajar en una escuela urbana, y los más lindo que tiene para mí personalmente es que vivo diariamente la naturaleza, las cosas simples de la vida, los niños que caminan todos los días igual que uno, tengo alumnos de 15 kilómetros, de 9 km, 3 km y todos llegan diariamente en su bicicleta, en su motito o medio de  transporte que en estos últimos años conseguimos una combi para una zona”.

“Verlos llegar  emponchaditos en su moto, bicicleta o en su auto la verdad me enorgullece, de verlos ingresar con perseverancia,  de intentar a llegar a clases, son esas cosas simples de la vida que hacen que uno siga decidiendo estar en el campo”, manifestó la docente.

También agregó que “cuando vine por primera vez a esta escuela los alumnos venían a caballo o en su burrito después empezamos hacer campaña de bicicletas pero actualmente siguen viniendo desde lejos pero usan otros medios de transporte”

Asimismo, Nony destacó que “ser maestra rural te tiene que gustar y debes estar dispuesta las 24 horas todos los días. Porque la gente te puede necesitar en cualquier momento, y la maestra rural o la directora es la que te soluciona muchas veces los problemas y diversas cuestiones”.

“Uno es el director y a la vez es el gestor y  justamente la función de uno es que la escuela funcione como corresponde,  si falta un docente por diversas razones yo me hago cargo de las clases y les enseño a los alumnos. Yo estoy pendiente siempre, en donde falta el maestro, debe estar el director, donde hay que hacer una obra de caridad, está el director, hasta cuando hay un nacimiento el director es el primero que llega, ya hace tantos años que estoy aquí que me consideran como una más de la comunidad”, sostuvo Pereyra. 

Nota completa en la edición papel de El Independiente de este lunes