
Los vecinos del barrio Santa Justina manifestaron su malestar por la existencia de un terreno abandonado en la intersección de las calles Nápoles y España, el cual se convirtió en un depósito de malezas y desechos..
El predio, de grandes dimensiones, cuenta con una construcción a medio hacer y significa una molestia para las familias, que consideran que atenta contra su salud y seguridad. Las malezas incluso llegan hasta la calle y en el lugar pueden apreciarse marcas por la quema de basura y pastizales, por lo que los vecinos reclaman a los propietario una limpieza inmediata.
La cantidad exacta de baldíos en la ciudad es difícil de calcular, constituyéndose como focos infecciosos y sitios propicios para el criadero de alimañas y el depósito de animales muertos.