
Como le sucedió con Donald Trump y el biodiésel, el acercamiento de Macri a la primera ministra británica Theresa May termina con resultados adversos. Por primera vez designaron en Malvinas a un militar en vez de un diplomático..
La designación por parte del Reino Unido de un militar, Nigel Phillips, como “gobernador” de la ocupación colonial británica sobre las Islas Malvinas fue interpretado como una señal de fortalecimiento de la base militar instalada allí desde la guerra de 1982 y un endurecimiento sobre el débil reclamo de soberanía que el gobierno del presidente Mauricio Macri asume sobre el archipiélago austral. Para el diputado del FpV-PJ, Guillermo Carmona, la designación de un militar al frente de Malvinas “va de la mano de la carta de la primera ministra británica Theresa May (enviada a súbditos de la corona en las islas) donde le reclama al gobierno argentino los compromisos incumplidos en el tratado firmado en 2016 para acordar un régimen legal de pesca e hidrocarburos, como dice el documento, ‘para remover los obstáculos que impidan el desarrollo sustentable de las islas’”. “Esto demuestra que el acuerdo que el Gobierno intentó negar como es un tratado diplomático y un tratado obligatorio que relega el reclamo soberano de nuestro país y entrega sus recursos naturales”, sentenció Carmona.
La designación de un militar al frente de la ocupación colonial de Malvinas rompe con la tradición de la corona británica de nombrar diplomáticos en los que el Reino Unido denomina “territorios de ultramar” y que en el caso del archipiélago de plataforma continental argentina ocupa ilegalmente desde 1883. Phillips, un miembro de la real fuerza aérea de 54 años, tiene una maestría en estudios de “Defensa, Militares, Cuestiones Políticas e Internacionales” y estudió administración de empresas.