
Un joven de 22 años robó una motocicleta y desencadenó una persecución policial, logrando perder el rastro de los efectivos policiales pero culminando en una colisión. El mismo, resultó con graves lesiones, por lo que su pareja lo llevó al nosocomio local donde, momentos después, fue detenida por portar un revólver, mientras que él quedó internado..
La increíble secuencia de este hecho comenzó aproximadamente a las 16:20 del lunes último, cuando una motocicleta Honda Biz 110, propiedad de Tania Quintero Gaitán, fue sustraída en la intersección de Jaramillo y San Nicolás de Bari. Según informó el comisario Tomás Peñaloza, de la comisaría Primera, el personal policial inició un operativo cerrojo para dar con el paradero del vehículo y del responsable.
Seguidamente, a partir de las características brindadas por el operador de turno, lograron visualizar a un posible sospechoso, quien iba al mando de otra moto, siendo una Honda Wave roja, pero este evadió a la Policía y escapó, logrando perder el rastro de los efectivos.
Es así que, posteriormente, se recibió un llamado de unos vecinos que manifestaban que un motociclista había chocado por la calle Dardo Rocha. El mismo, respondía a las características del hombre buscado, por lo cual el personal de la dependencia fue rápidamente al lugar pero sólo encontraron el vehículo abandonado, entonces empezaron a averiguar en los centros de salud.
Más tarde, desde el hospital Vera Barros informaron que un joven había ingresado con una importante lesión en la pierna derecha, presentando una fractura originada por un impacto contra un automóvil cuando circulaba en motocicleta. A partir de esto, el personal de Sumario Judicial de la comisaría Primera fue al nosocomio e identificó al motociclista, tratándose de Kevin Andrés Figueroa, de 22 años, domiciliado en el barrio Alunai, quien había sido trasladado a la guardia médica por su novia, Silvana Johana Moreno, de 30 años.
Hasta entonces, el hecho parecía estar resuelto pero, durante la requisa a la mujer, le secuestraron un revólver calibre 22 y cuatro cartuchos de balas que llevaba entre sus prendas de vestir, por lo que quedó detenida inmediatamente, mientras que Figueroa continúa internado y a disposición del magistrado interviniente.
En este sentido, personal de la comisaría Tercera se hizo cargo de este último delito, mientras que el de la Primera se encargó de la sustracción de la motocicleta, la cual finalmente fue recuperada en el domicilio de Figueroa.