
En el hospital de Villa Mazán, un joven de 26 años ingresó con un balín de plomo de aire comprimido, incrustado en el rostro..
El mismo estaba cazando palomas junto a un amigo, cuando accidentalmente recibió de rebote uno de los proyectiles. El damnificado debió ser trasladado a la Capital para que le extrajeran el balín.