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Seis años de lucha de una madre por presunta mala praxis a su hija

El caso fue dado a conocer por la madre de la joven que fue víctima de una supuesta mala praxis en el hospital de San Blas de los Sauces. Según relató la mujer, a su hija le pusieron mal una inyección, lo que le perjudicó considerablemente su mano, al punto que no quedó otra salida que amputarla. Seis años después, Carrizo pide que no se olviden del caso de su hija..



Pasan los años, pero lo sucedido sigue muy presente en la familia de la joven que tuvo que afrontar una terrible experiencia, la cual marcó un antes y un después en su vida.

En diálogo con Radio Independiente 99.1, Norma Carrizo, madre de la joven, de 15 años en aquel entonces, la niña tenía un fuerte dolor de cabeza, por lo que acudieron al hospital zonal de San Blas de los Sauces.

Según relató la mujer, al llegar, fueron recibidas por la doctora Carolina Wamba, quien revisó a la niña y le recetó dexametasona y dipirona, que serían administradas mediante un inyectable. Seguidamente, llegó la enfermera Claudia Díaz y procedió a colocársela, fue entonces cuando al clavarle la aguja, la adolescente exclamó dolor, pero fue minimizado por la doctora. Díaz continuó con el procedimiento y, al entrar el líquido en el brazo de la joven, instantáneamente se tornó color violeta. Fue entonces que Carrizo se lo hizo notar a la doctora y esta habría alegado que fue producto de una alergia a una de las drogas. “No es alérgica a la dipirona, ya le habían inyectado eso en otras oportunidades. Yo sabía que era por otra cosa”, señaló la angustiada madre, tras afirmar que fue cuestión de segundos para que el brazo quede inmóvil y su mano arqueada, sin posibilidad de doblar los dedos. La doctora comenzó a ponerle hielo, pero nada funcionaba, por lo que Carrizo pidió la derivación al Hospital de Aimogasta, donde el personal médico ordenó el traslado a la Capital.

Ya en La Rioja, la niña quedó internada en el Incor y fue operada por el doctor Mercado, quien logró salvarle el brazo, no así su mano. En este sentido, Carrizo buscó un lugar en el Hospital Italiano, de Buenos Aires, donde los médicos se encontraron con un caso crítico en el que no les quedó otra salida que amputarle la mano.

 SEIS AÑOS DE LUCHA

“Gracias a Dios, hoy ya lo tiene superado y psicológicamente se encuentra bien, más allá de todos los traumas que tuvo. Fue muy fuerte; tuvo que empezar de nuevo con la terapista ocupacional”, relató Carrizo, y agregó: “Volvió al jardín para aprender a usar la mano”.

A su vez, comentó que la fortaleza de su hija ayudó a todo su entorno a sobrellevar la difícil situación: “Ella le daba fuerzas a sus compañeros y a su familia, que se nos hizo muy duro”, confesó la mujer.

Asimismo, comentó que la prótesis costó 160 mil pesos y es solo estética, ya que no pudieron conseguir una funcional. Es así que, pese a todos los obstáculos, la joven, de hoy 21 años, se recibió de profesora de inglés y lleva una vida normal. De igual manera, Carrizo pidió públicamente en las redes sociales que no se olviden del caso de su hija que, hasta entonces, no hubo muchos avances judiciales.

“La doctora quedó sobreseída porque no hubo otra denuncia más que la mía, así que todo cayó sobre la enfermera”, dijo Carrizo, tras afirmar que la causa se encuentra tanto en la cámara civil como en la penal, y añadió: “Alguien la puso en ese lugar, de otra manera no podría estar trabajando de enfermera sin tener noción de cómo colocar un inyectable”.