
CHAMICAL (C). En el marco de la Jornada Nacional de protesta por la defensa de los puestos de trabajo, ante el informe de Modernización que indica que sobran 1 de cada 10 trabajadores y la reestructuración a la que aspiran funcionarios del Gobierno nacional, la seccional La Rioja realizó su protesta en el Encuentro de Economía Social en Chepes..
APINTA (Asociación del Personal del INTA), el gremio mayoritario de los trabajadores del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, convocó a sus 49 seccionales a realizar el viernes 17 de noviembre, a las 11, una jornada nacional de lucha en defensa de los puestos de trabajo y del INTA.
El gremio se declaró en estado de alerta y movilización general tras “la difusión de una serie de informaciones que afectan la continuidad de los puestos y líneas de trabajo sustanciales del instituto”.
Los ejes centrales que preocupan a la entidad gremial son dos: “por un lado, el informe elaborado por el ministerio de Modernización según el cual la dotación actual está excedida en 750 personas (lo que equivale a más de un 10% de la dotación total) y, por el otro, las previsiones de presupuesto para 2018, a partir de lo presentado al Congreso Nacional, en el que faltan 300 millones de pesos para alcanzar el volumen que permitiría al INTA funcionar normalmente”.
Respecto al primer punto, APINTA rechazó “el informe de Modernización y apoya la propuesta de las autoridades del INTA a ese Ministerio de realizar un nuevo trabajo de análisis contemplando las particularidades de las distintas unidades del INTA en los diversos territorios”.
Destacan que “esa propuesta partió de Amadeo Nicora y Mariano Bosch, presidente y vicepresidente del INTA, quienes expresaron a Modernización su desacuerdo con la metodología utilizada para estimar la dotación ideal de personal del INTA, dadas las complejidades particulares de este organismo que desarrolla sus actividades en todo el territorio nacional, en más de 30 cadenas agroalimentarias y en contextos tan diversos ambiental y socialmente”.
En cuanto al aspecto presupuestario, el gremio demanda “un aumento en el presupuesto 2018 de 600 millones que permitan no sólo garantizar el normal funcionamiento sino realizar inversiones clave para la seguridad de sus trabajadores, tales como reposición de vehículos o instrumental de laboratorio actualmente obsoleto”.
Explicaron que en la provincia de La Rioja “el trabajo del INTA en el territorio es bien conocido, su apoyo técnico-social a los productores y a las comunidades rurales, reviste fundamental importancia para el crecimiento de la provincia”.
Sostienen que “desde el Estado se plantea una dura política de ajuste y recorte en el INTA lo que implicaría una reducción en el 10% de su personal, que impactaría en varias familias riojanas. También se vería afectado el trabajo que la institución desarrolla en el territorio y la imposibilidad de cumplir con los compromisos asumidos con los productores, instituciones y otros actores del medio que reciben asistencia del INTA”.