
El juez Gustavo Farías ordenó procesar a Patricio Pioli por el presunto delito de coacción en contra de su ex pareja. Sin embargo, continuará libre porque se confirmó su excarcelación. Vale recordar que el tatuador había sido denunciado por su ex novia de haber divulgado fotos y videos íntimos, y por violencia de género..
En el marco de la causa caratulada como “Patricio Pioli– lesiones leves calificada y coacción”, durante la jornada de ayer se conoció que el titular del Juzgado de Instrucción en lo Criminal y Correccional Nº 3, el doctor Gustavo Farías, ordenó el procesamiento de Pioli “por la supuesta autoría del delito de coacción previsto y penado por el artículo Nº 149 bis del Código Penal Argentino”, al tiempo que confirmó la excarcelación que había sido concebida con anterioridad ante un recurso presentado por la defensa. Asimismo, el magistrado ordenó trabar un embargo a los bienes del conocido tatuador por la suma de 30 mil pesos.
Vale recordar que Pioli había sido denunciado por su ex pareja, de divulgar vía mensajes de WhatsApp y redes sociales, varios videos e imágenes íntimas de ella, como así también de agredirla físicamente y amenazarla para que vuelva con él. En su momento, el caso provocó un gran revuelo porque era el primero en la Provincia en que un hombre era denunciado por “viralizar” imágenes privadas e íntimas de una mujer, como forma de extorsión y violencia de género.
Justamente, el desafío de la querella, representada por la doctora Soledad Varas, fue lograr que la Justicia riojana reconozca al hecho como un caso enmarcable bajo la Ley de “Violencia de Género”, aunque finalmente Pioli fue procesado por el delito de “coacción” (obligar a una persona a través de la violencia física o psíquica, a decir o hacer algo contra su voluntad).
Sin antecedentes
En este sentido, en una nota que este matutino le realizó a la doctora Varas, ella había reconocido que en la Provincia “y posiblemente tampoco en el país”, existe el antecedente de una denuncia por violencia de género que se inició con la acusación de publicación de fotos y videos íntimos, “por lo que será un desafió acreditar que el hecho se enmarca en la Ley de Violencia de Género”. “Consideramos que existe un vacío en la ley en este sentido, porque este tipo de hechos deberían ser considerados como violencia de género”, espetó la abogada en aquel momento.