
Al mediodía de ayer, quedó cortado el tránsito vehicular por la Ruta 76, a 17 km. de Pagancillo, por la fuerte crecida del río Médanos. Se cumplió así el pronóstico anunciado por el Servicio Meteorológico Nacional, sobre las intensas lluvias hacia el oeste y, una vez más, quedó incomunicado el Valle del Bermejo, especialmente hacia la ciudad Capital..
Con mucha suerte, algunos colectivos lograron cruzarlo, pero otros, como el de la empresa Facundo, quedó varado en Pagancillo a la espera de que la creciente disminuya y las máquinas viales refuercen el camino para continuar viaje.
En el lugar, supo haber hace tiempo un puente que las sucesivas crecientes se lo llevaron, y desde entonces las comunidades de los departamentos Villa Unión, Villa Castelli y Vinchina reclaman la construcción de uno nuevo. Otros, para Banda Florida y Guandacol, pero hasta ahora no se conocen proyectos concretos para el inicio de tan necesaria obra. Cabe precisar que tanto en esta zona como en la Quebrada de la Troya, el suelo con muchos sedimentos más el errático cauce de algunos ríos, requieren obras específicas que tengan en cuenta la dinámica fluvial para evitar pérdidas de tiempo y también económicas. Hay experiencias de puentes que fueron llevados por las crecientes y otros los esquivaron y abrieron nuevos cauces como sucedió en Vinchina hace años.
Los ríos Paganzo o Los Colorados, Punta del Médano, Las Moraditas y Carrizal, entre otros, cuyos nombres cambian según la zona que recorren, son prácticamente cursos secos, pero las lluvias estivales los vuelven muy peligrosos. Se trata de una zona montañosa de las sierras Pampeanas, cubiertas por areniscas de color ocre, gris y rojo que adquieren formas de gran atracción turística, pero con las crecientes se transforman en peligrosas barrancas.
Reclamos constantes
Pero, no sólo la comunidad reclama mejores condiciones de transitabilidad y de seguridad vial, también los operadores turísticos que convocan a los visitantes a recorrer Talampaya y Laguna Brava, o a vivir aventuras en la Quebrada del Yeso de Villa Castelli, incluso hay mucha demanda por el ecoturismo, el turismo cultural, religioso y hasta gastronómico.
Nota completa en la edición papel de este domingo.