
Las heridas de la derrota en la Supercopa Argentina tardarán en cicatrizar en Boca. Pero el objetivo del plantel que dirige Guillermo Barros Schelotto es claro de acá en más: ganar lo que resta por jugar (Superliga, Libertadores y Copa Argentina en 2018). Y contra Atlético Tucumán como visitante se jugaba sus chances de salir de inmediato del bajón..
Tras ir perdiendo gran parte del encuentro consiguió un empate agónico en uno que le sirve. Así, con 46 puntos, quedó a seis unidades de su perseguidor Talleres, con quien deberá enfrentarse en la próxima fecha.
Los visitantes empezaron mejor que su rival e hilaron una serie de situaciones de gol desde temprano. Primero con Magallán, quien al minuto y medio erró un disparo tras una pelota parada en la que apareció por detrás de todos y no le pudo dar bien. Una muy clara fue a los siete en los pies de Wanchope Ábila. En un córner el nueve improvisó una tijera en el segundo palo, que picó en el piso y se fue cerca del palo izquierdo del arquero. Dos minutos después, Pablo Pérez quedó de frente al arco tras una jugada colectiva y le pegó pifiado.