
Pablo Pérez clavó el 2-1 ante Talleres en tiempo de descuento y el equipo del Mellizo sacó nueve puntos de ventaja en la cima..
Boca y Talleres jugaron una final. Se sabía que la Superliga podía quedar casi sentenciada en la Bombonera si el local, puntero y a seis unidades, le ganaba a su inmediato perseguidor cordobés. ¿Pero si era al revés? Todo quedaría al rojo vivo. Ambos llegaban en situaciones distintas y hasta se podría decir que el visitante lo hacía mejor. Pero Boca consiguió un triunfo agónico por 2 a 1 que lo dejó a nueve puntos de distancia y lo acercó al título de la Superliga.
En la previa, Frank Darío Kudelka había dicho que Talleres saldría a atacarlo a Boca. Y cumplió. Por lo menos esa fue la idea que mostró en los primeros minutos del partido. Apretó y presionó bien arriba a su rival, al que se lo vio incómodo e impreciso por el accionar de la T. La visita estaba mejor y se jugaba en campo local. Pero ese dominio no se tradujo en situaciones de gol. El equipo de Guillermo Barros Schelotto se acercó con dos contragolpes mal resueltos.