
Desde las 15, el equipo de Sampaoli se juega su continuidad en la Copa del Mundo. Los cambios en el equipo albiceleste, pusieron en jaque la inteligencia táctica del técnico..
El empate ante Islandia le complicó la vida al equipo argentino prematuramente. Si Croacia era el rival a vencer antes del Mundial para discutirle el primer lugar de la zona, ahora, esa impresión se potencia mucho más, ya que no solamente Argentina necesita superarlo, sino que debe hacerlo directamente para sostener sus chances de clasificarse a octavos.
El impacto que causó el 1-1 fue tal que Sampaoli revolucionó todo en el equipo, cambiando sistema y jugadores. Pero más allá de estos nombres, lo que modificó de raíz el entrenador fue el sistema de juego, mutando de un 4-4-2 inicial a un 3-4-3 más afín a sus convicciones futbolísticas.
"Los sistemas solamente sirven para defender, porque cuando el equipo ataca sus líneas se descomponen", puntualizó Sampaoli en Buenos Aires, a la hora de explicar que esquema de juego tenía previsto utilizar en esta Copa del Mundo. Por eso esta semana el "Zurdo de Casilda" pateó el tablero y ante el "forzado" visto bueno de los jugadores, que esta vez le dejaron hacer y deshacer sin comentarios, volvió por sus fueros dispuesto al "todo o nada", con esa línea de tres con la que llegó a la selección haciendo "pata ancha" desde Sevilla.
Y tan ensimismado estuvo el técnico en su idea que el lunes práctico solamente con los 13 probables titulares, el martes con 12 y esta mañana nuevamente con la misma cantidad, manejando una duda por el sector derecho de la media cancha, que contará con la novedad del probable ingreso de Enzo Pérez, por Maximiliano Meza o Eduardo Salvio. La idea de Sampaoli es disputarle la posesión del balón a Croacia, que es su mejor arma de juego, ocupando todo el ancho de la cancha para intentar después profundizar por los costados. Por eso la duda entre ir con Salvio o ir y venir con Meza. En el primer caso, Enzo Pérez puede ayudar a darle más equilibrio al medio.
Los croatas se apoyan en el mediocampiesta central Luka Modric, para hacer circular el balón en la media cancha junto a Iván Rakitic, a quienes se suma Ivan Perisic como un enlace que alimenta el apetito goleador de Mario Madzukic. De todos ellos deberá cuidarse Argentina, pero fundamentalmente de sí misma, para no caer en los mismos desaciertos que ante los islandeses, ya que si bien los dos equipos son distintos, las fallas contra los croatas seguramente se pagarán más caras.