
CHILECITO, (De nuestra agencia). Nuevamente la Estación N° 1 del Cable Carril, fue el escenario donde se revivió la tradicional Fogata de San Juan. La noche se complementó con la presencia de grupos musicales, ballet y fue organizado por el municipio local..
A pesar de las bajas temperaturas, la gente se convocó al pie del Cable Carril para vivir la celebración, cuyo origen se asocia con las celebraciones en las que se festejaba la llegada del solsticio de verano, el 21 de junio en el hemisferio norte, cuyo rito principal consiste en encender una hoguera.
La finalidad de este rito era “dar más fuerza al sol”, que a partir de esos días iba haciéndose más “débil” -los días se van haciendo más cortos hasta el solsticio de invierno-. Simbólicamente, el fuego también tiene una función “purificadora” en las personas que lo contemplaban.
Asimismo, en la noche de San Juan las fogatas tienen el fin simbólico de abolir para siempre la oscuridad. En estas noches mágicas se produce la comunicación entre el mundo profano y el mundo sagrado.
No se trata de simples fogatas. La “fogarata” es un rito religioso y conserva ese carácter aún cuando quienes la preparan, la encienden y la disfrutan en esa noche mágica, ignoren lo que en ese día se conmemora y celebra.
El sentido purificador atribuido al fuego, se mezcla con el rito estival de la fogata de San Juan. El martirio de los santos Pedro y Pablo se confunde con las ordalías en que se quemaban presuntos cómplices del diablo.
Saltos sobre la fogata: Los adultos e incluso los niños saltan para que les vaya bien.
Caminata sobre las brasas: A la medianoche jóvenes y adultos apartan los pedazos de leña y dejan la brasa, luego caminan sobre ella.
Huellas: Hay quienes sellan la planta del pie en la ceniza para que San Juan les traiga suerte. Echar agua o tomar baño: Alusivo al bautismo. Se toma una ducha a medianoche y se moja a los vecinos la madrugada siguiente.
Quema de trastes viejos: arrojar muebles en desuso, ropa o zapatos a la fogata, para renovar las cosas.