
Un interno del Servicio Penitenciario intentó ingresar droga en su estomago, pero fue detectado por los agentes de la institución. El hecho fue confirmado tras efectuarle una ecografía y posteriormente, personal de Lucha Contra el Narcotráfico determinaron que se trataba de dos bochas de cocaína con un total de cuatro gramos..
Según confirmó a EL INDEPENDIENTE el jefe Julio Bazán, director del Servicio Penitenciario Provincial (SPP), el miércoles por la tarde, cerca de las 17, un interno perteneciente al Pabellón Nº 13 del Penal, recibió las visitas reglamentarias de parte de sus familiares. Sin embargo, el director señaló que “nosotros teníamos la información de que el recluso estaba ingiriendo droga y la ingresaba al Penal”.
Por tal razón, se pidió un turno en el hospital Vera Barros y apenas terminó la visita, el interno fue llevado para que se le practicara una ecografía, la cual confirmó que tenía elementos extraños en el estómago.
De todas formas, remarcó Bazán, se tuvo que esperar hasta que el preso expulsara los objetos que tenía en el estómago, lo que ocurrió recién en la mañana de ayer. Posteriormente, se solicitó la presencia de personal de la Dirección General de Investigación y Lucha Contra el Narcotráfico de la Policía, para que realicen los análisis de campo correspondientes.
En esta línea, y en diálogo con este matutino, el comisario Fabián Bordón, jefe de la mencionada dirección, indicó que el recluso expulsó dos envoltorios plásticos que contenían cocaína con un peso total de cuatro gramos. “Luego se dio aviso a la Justicia Federal, quien inició una causa en contra de esta persona”.