
Integran el Instituto Mis Montañas y las une un objetivo en común: la difusión y preservación del acervo cultural riojano. Más allá de eso Choni, Rosa, Mónica, Emilia y Teresita cosecharon una sincera amistad que se nutre con el paso de los años, y que dota de valor los encuentros cara a cara por sobre el uso de las nuevas tecnologías, la diferencia de opiniones y la rutina..
Para algunos un amigo es un compañero que está en las buenas y en las malas. Para ellas un amigo es mucho más que eso, es un hermano por elección. La sólida relación que mantienen Choni Alcaráz, Rosa de Díaz, Mónica Oyola, Emilia Basso y Teresita Flores le rinde culto a la amistad y sitúa al sentimiento como un valor supremo.
En el “Día del Amigo”, que se celebra cada 20 de julio, EL INDEPENDIENTE quiso reflejar la historia de una profunda amistad que conserva la cercanía pese al paso del tiempo, las diferencias y las ocupaciones diarias.
Las cinco amigas integran el Instituto Mis Montañas, el cual posee una trayectoria de más de 60 años y brega por la defensa, preservación y difusión del patrimonio cultural riojano.
“Integramos la comisión directiva de Mis Montañas, una institución sin fines de lucro que fue creada por Nélida Rearte de Herrera y que defiende y difunde la identidad cultural riojana a través de sus diferentes expresiones”, expresó Choni, presidenta actual del instituto.
En ese sentido señaló que “todas fuimos docentes y compartimos el amor por la lectura y la escritura, las cinco llevamos adelante actividades que son afines a los propósitos que tiene el instituto, además trabajamos con otros amigos y conocidos que se identifican con el quehacer de Mis Montañas y que realizan grandes aportes”.
Por su parte Emilia comentó que “muchas nos formamos en Mis Montañas, un instituto que cuida nuestra identidad cultural, es de destacar la tarea hermosa e incansable que llevan adelante sus integrantes y en este caso Choni, Mónica y Teresita nos van guiando, ahora nos encontramos en un momento de renovación con el ingreso de gente nueva y joven”.
En tanto, Teresita manifestó que “estamos interesadas en la lingüística, el folclore y en la etnografía, desde el instituto reconocemos a aquellas personas destacadas que a veces pasan desapercibidas en la sociedad de hoy”.
“Yo estoy muy feliz de poder compartir con ellas una comida, un té, la salida a una confitería, un rico locro o una carbonada, fui una gran admiradora de Lilia Otañez de Basso, madre de Emilia, como así también del padre de Mónica, José Jesús Oyola; en el instituto tenemos objetivos claros y trabajamos por el bien común, eso nos unió mucho, el ingrediente de esta amistad es la sinceridad”, añadió.
Con júbilo Rosa exclamó que “todas transitamos por los mismos pentagramas en donde la amistad es prioridad, siendo docentes compartimos el cariño por nuestros alumnos, una relación que tal vez hoy se perdió, por la unión de la familia”.
Mientras que, Mónica subrayó que “la amistad que vivimos esta también impregnada de espíritu cristiano, brindamos apoyo y compañía a quienes lo necesitan, es decir que se cimienta en la generosidad”.
Lee la nota completa en la edición impresa de este viernes.