
En la propiedad de la familia Bulacio, en la localidad de Huaco, en Sanagasta, al excavar un pozo, se produjo el hallazgo de una urna con restos óseos humanos, que se trataría un entierro de las culturas nativas. En el lugar se hicieron presentes el CRILaR, la Universidad, Cultura de la Provincia, la Municipalidad de Sanagasta y la Policía..
Mónica Bulacio, es la propietaria del terreno donde se produjo el hallazgo arqueológico, es docente universitaria y vive en esta capital. En diálogo con EL INDEPENDIETE, comentó que a las 10, la llamó su albañil de Huaco, que “me regaló un sauce y me dice que venga urgente porque había encontrado algo en el lugar donde estaba cavando el pozo para poner la planta. Me mandó una foto y me doy cuenta de que era una vasija y un cráneo, e inmediatamente le comunico al jefe de la comisaria de Sanagasta y él dio a aviso a las entidades pertinentes y se comienzan a constituir para ver de qué se trata”.
“Soy docente universitaria, sé de qué se trata este tipo de hallazgos, y estoy poniendo a disposición todo lo que de mi parte corresponde como propietaria de este terreno, que pertenece a mi padre José Bulacio, quien ya falleció. Respetamos que no es una cuestión privada, que no debe quedar sin que la comunidad y la sociedad lo sepa. Cuando se investigue esto va a hablar de nuestras identidades culturales”, expresó Bulacio.
Por su parte, María Soledad Gheggi, arqueóloga del Centro Regional de Investigaciones y Transferencia de La Rioja (CRILaR- Anillaco), comentó que el hallazgo se realizó a raíz de que estaban plantado un árbol y al empezar a excavar vieron que había que extender la excavación hacía uno de los costados “y empezaron a ver que había algo en el principio, y era la boca de la urna que apareció. Es una urna que por lo que se puede ver es bastante grande, y contiene en su interior restos óseos humanos, sería una urna funeraria, es un entierro, que son el tipo de entierros muy comunes para esta área”.
La arqueóloga manifestó que posiblemente el hallazgo “sea de lo que llamamos Periodo Tardío, del año 900 al 1000 después de Cristo, que es el periodo tardío o desarrollo de la región. Es un entierro de las culturas nativas de acá, y lo interesante y muy beneficioso, es que al encontrar el hallazgo lo dejaron tal como estaba e hicieron lo que corresponde, que es avisar a las autoridades, y a partir de ahí que no se siga excavando, sino que se pueda hacer una investigación seria, y que se trate de sacar todo el material encontrado”.
La investigadora del CRILaR, explicó que los pasos que siguen para sacar bien el material serán “abrir una cuadrícula más grande, empezar a bajar los niveles con una metodología muy precisa y tratar de referenciar y mapear todos los hallazgos que puedan aparecer en los alrededores, si es que hay alguno. Lo ideal es tratar de ampliar el área y no seguir excavando, sino ampliando y llegar al mismo nivel que está la urna para poder luego seguir excavando y sacarla íntegra, en la medida de lo posible, porque se ve que está muy húmeda y muy frágil. Pero posiblemente si se hace una buena excavación se puedan sacar todos los materiales”.
Debido a que está muy húmeda la urna se tiene previsto dar inicio a los trabajos mañana viernes. Indicó que es un trabajo que lleva su tiempo, “porque hay que hacerlo con mucho detalle, documentar todos los hallazgos, los cambios de sedimento, tratar de que la urna no se rompa, no es algo que se pueda hacer rápido, de un momento a otro”.
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