
El Consejo Superior de la Universidad Nacional de La Rioja aprobó el proyecto de Ordenanza reglamentaria de la Ley 26.743 -del Derecho a la Identidad de Género- en el ámbito de la UNLaR, presentado en sesión ordinaria del pasado martes, por la Comisión de Género y Diversidad dependiente de la Secretaría de Extensión..
Asimismo, el Cuerpo declaró esta Casa de Altos Estudios como una institución libre de discriminación por expresión e identidad de género.
En la oportunidad, desde la Comisión de Género y Diversidad se argumentó la necesidad de que “la UNLaR avance en políticas no discriminatorias, inclusivas y de respeto de la identidad de género”; considerando que existen tratados y convenciones internacionales sobre derechos humanos, los cuales consideran que el no reconocimiento a la identidad de género es causa de violación a los mismos.
En la misma línea, el Consejo Superior determinó que “todas las dependencias académicas y administrativas, departamentos académicos, delegaciones, sedes y demás unidades académicas de la Universidad Nacional de La Rioja deberán, en toda circunstancia, reconocer la identidad de género adoptada y autopercibida de cualquier persona, cuando ésta no coincida con su nombre y sexo registrales”.
Para dicha decisión, también se estimó la consagración de igualdad ante la Ley y el ejercicio de todos los derechos civiles de los/as habitantes argentinos, sin distinción alguna, que se establece en diferentes artículos de la Constitución Nacional Argentina. Particularmente, se hizo hincapié en el Artículo 2° y 12º de la Ley N° 26.743 -aprobada el 9 de mayo de 2012-, en donde se referencia a “la identidad de género como la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente”. Además, en ellos se insta a respetar el nombre pila adoptado, siendo utilizado en citaciones, registros, legajos, o cualquier otra gestión, en los ámbitos públicos y privados.
Por otro lado, se destacó que la aprobación de este anteproyecto ampara las experiencias que viven o pueden vivir los propios estudiantes de la UNLaR, cuando en ocasiones se ven afectados/as por situaciones de discriminación y violencia, por su orientación sexual o identidad de género. Generando estos actos de discriminación, limitaciones concretas en el acceso al ámbito universitario, por lo que se considera oportuno y conveniente posibilitar en el ámbito de esta universidad, el ejercicio del derecho de las personas a ser llamadas por el nombre elegido, en pleno ejercicio de los derechos humanos.