
Ante los casos de abusos y maltratos de niños que concurren en el Nivel Primario, el equipo del programa Crecer Sanos brindó datos sobre cómo trabajan en las escuelas de la Provincia sobre este tema. Además, dieron a conocer que a través de los docentes detectaron este año varios casos de presuntos abusos sexuales..
“Crecer Sanos” es un programa intersectorial que se implementó de manera conjunta entre los Ministerios de Educación y de Salud de la Provincia, con el “propósito de promocionar la salud integral individual y colectiva en el ámbito escolar”. Propicia el establecimiento de Escuelas Promotoras de Salud, donde alumnos, directivos, docentes, ordenanzas, padres y personal de Salud trabajan para desarrollar una “Cultura de Salud”.
En este sentido, Neiber Zalazar, integrante del equipo técnico de “Crecer Sanos” en diálogo con El Independiente aportó datos concretos en donde detalló que “desde el equipo se presentó a la Dirección de Niñez y Adolescencia nueve casos, de los cuales siete son de presuntos abusos sexuales y el resto de maltrato. Asimismo, se informó que en el año 2017 tuvimos un total de 21 casos de abusos y maltrato, en el 2016 se presentaron cinco informes que se registraron por la vía de la escuela a la Dirección de Niñez”.
“Hay una base de datos en donde registramos los casos, tenemos dos de maltrato y lo detectamos cuando un niño ingresa a la escuela sucio, enfermo, mal alimentado, por lo que se interviene con los trabajadores sociales, se les hace un seguimiento en sus casas para poder observar cuáles son las condiciones en las que viven estos pequeños, se advierte a los padres que hay una responsabilidad parental que deben cumplir, hay casos de mucho ausentismo, hay padres que no trabajan, por lo que los niños no tienen el hábito de ir a la escuela”.
En el intento por explicar el trabajo que se realizan desde este equipo, la psicopedagoga Emilia Parco e integrante del equipo de “Crecer Sanos”, explicó que “tenemos un protocolo de víctima de maltrato bajo la ley 9.718. Cuando estamos en una escuela y se comunica y luego se detecta de que hay un presunto caso de abuso, inmediatamente se debe activar ese protocolo. En esta activación lo primero que se hace es acercarnos a la escuela con el equipo de orientación y apoyo para iniciar el trabajo en la escuela, con docentes, directivos y el niño en cuestión".
“Nosotros tenemos ocho equipos y cada uno trabaja en 10 escuelas. El protocolo trabaja con la víctima que ha develado el suceso, si se activa es porque hay un niño que dijo a la maestra o alguien cercano que sufría una situación extrema” agregó.
También explicó que “el maestro tiene como tarea escribir el relato que cuenta el niño utilizando palabras textuales sin realizar preguntas. Eso se va convertir en un informe de situación que la escuela pone en conocimiento a sus superiores y luego informa a la Dirección de Niñez y Adolescencia, que es el organismo que va a coordinar todas las acciones necesarias para la investigación del caso y continuidad”.
Nota completa en la edición papel de este viernes