
El Grupo de Curas en la Opción por los Pobres y los Cristianos para el Tercer Milenio, entre más de una treintena de organizaciones, cuestionaron las afirmaciones de Olivera en defensa de los genocidas publicadas en el diario La Nación..
Distintas organizaciones que representan a católicos comprometidos con los derechos humanos y el Grupo de Curas en la Opción por los pobres sumaron esta semana sus voces de repudio a las afirmaciones del obispo castrense Santiago Olivera, publicadas bajo el título “¿Esto es justicia?” en el diario La Nación el 16 de agosto pasado. Allí el obispo sostuvo que “la situación de muchos detenidos por delitos de lesa humanidad es una vergüenza para la república: una discriminación nunca vista en democracia, llevada a cabo especialmente por algunos miembros del Poder Judicial, con el silencio cómplice de otros poderes y de buena parte de la dirigencia nacional”.
El grupo de Cristianos para el Tercer Milenio (CTM) emitió una declaración en la que expresa abiertamente su “repudio a las falsas, confusas y ambiguas afirmaciones” del obispo a quien acusan de recurrir “una vez más al lenguaje usado en tiempos de la dictadura militar” porque reitera “cuestionamientos similares a los de aquellos que fueron parte o cómplices del terrorismo de estado, sin precisar a quienes denuncia y cuáles son y por qué, las víctimas a las que se refiere”. Entre los firmantes del comunicado emitido por CTM se cuentan Alicia Pierini, Angel Bruno, Hernán Patiño Meyer, Ana Cafiero y Rodolfo Brardinelli.
En una declaración de tono similar, promovida por la Fraternidad Laica Carlos De Foucauld y que cuenta con la adhesión de una treinta de organizaciones católicas, ecuménicas y civiles defensoras de los derechos humanos, se sostiene que “el obispo castrense es vocero de un sector de la Iglesia y de la sociedad que no dejan de invocar la teoría de los dos demonios y que fueron cómplices del terrorismo de Estado”. En el mismo texto se afirma que “como sobrevivientes de este terrible genocidio seguimos sintiendo la complicidad de este sector que también colaboró con el terrorismo de Estado persiguiendo incluso a la Iglesia inserta en el pueblo y que llevó a cabo asesinatos como a monseñor Enrique Angelelli y muchos secuestros y desapariciones como Mauricio Silva, Carlos Bustos y tantos otros y otras que seguimos buscando”. Pese a ello, dicen los firmantes, “seguimos sosteniendo la fe, porque creemos que Dios está del lado de los perseguidos, torturados y calumniados, como dicen las bienaventuranzas”.
Contrariando lo afirmado por Olivera, la Fraternidad De Foucauld asegura que “más de la mitad de los genocidas condenados están en sus casas por el beneficio de la prisión domiciliaria” y, en consecuencia, “hay más imputados libres que detenidos, y más genocidas con arrestos domiciliarios que en cárcel común”.
También los Curas en la Opción por los Pobres, que estuvieron reunidos esta semana en Santiago del Estero, incluyeron en su declaración final una condena explícita a las afirmaciones del obispo Olivera. “Rechazamos, una vez más, las declaraciones del obispo castrense Santiago Olivera” –dicen los sacerdotes católicos que trabajan en medios populares en todo el país– porque “la teoría de los dos demonios es inaceptable” dado que “justifica el terrorismo de estado, deslegitima el trabajo –ampliamente consensuado por la sociedad argentina– de los organismos de DD.HH. en la búsqueda de la memoria, verdad y justicia, y acalla el clamor de las víctimas”.