"No sé si van a hacer los goleadores de los torneos, pero quédense tranquilos que van a mejorar y le van a dar alegría a Vélez", había dicho hace unos días el entrenador del Fortín Gabriel Heinze ante la inquietud por la falta de gol de su equipo. Y vaya si sus jóvenes jugadores le dieron ayer la razón cuando, a los 39 minutos, tras una gran jugada colectiva que fue de derecha a izquierda, el Monito Vargas encaró, abrió con el lateral Cufré, quien mandó un centro rastrero al área de San Martín para la entrada de un desmarcado Robertone, que durmió a todos y definió frente a la estática pose del arquero Arce para desatar el festejo en Liniers.
Claro que, acorde a sus anteriores actuaciones, Vélez también sufrió la falta de contundencia ofensiva y, a pesar de dominar gran parte del encuentro, tuvo que convivir con la incertidumbre de un resultado abierto hasta el final. Además, el gran funcionamiento colectivo al que acostumbra el equipo de Heinze tampoco contó con la ayuda de los palos, ya que dos remates de Robertone (uno de tiro libre) y una definición de Ramis dieron en los caños.
Lo de San Martín, por su parte, fue flojo y sólo mostro una mejoría cuando se vio en desventaja, ya que se adelantó en el campo, intensificó la presión en el mediocampo y pudo recuperar más la pelota. Pero lejos estuvo de llevar peligro al arco del ecuatoriano Domínguez quien, como todo Vélez, tuvo un "alegre" domingo en Liniers.
