
Esteban Castro, de CTEP, aseguró que la Policía Bonaerense provocó a los manifestantes. El ministro Ritondo no descartó que el disparo haya salido de un arma policial, pero sembró la versión de un posible enfrentamiento interno..
Ni enfrentamiento, ni “puntazo”. Rodolfo “Ronald” Orellana fue asesinado por un disparo que ingresó por su espalda y salió por el rostro. Así lo confirmó el procurador general de la provincia de Buenos Aires, Julio Conte Grand, al referirse al militante de la OLP-CTEP muerto el jueves durante la represión de la Policía Bonaerense a una toma de tierras en La Matanza. El funcionario no descartó que el disparo pudiera haber salido de un arma policial pero, en el mismo sentido que el ministro de Seguridad bonaerense Cristian Ritondo, sembró la versión de un supuesto enfrentamiento entre vecinos: “Este deceso se produjo en el marco de una situación de conflicto en el territorio”. Sin embargo, miembros de las familias que participaron del intento de ocupación ratificaron que el disparo salió de un arma policial. Lo aseguró el referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Esteban “Gringo” Castro, quien indicó que los testimonios señalan a “una policía rubia, que fue hasta el predio y claramente provocó”.
El dato de la muerte por un disparo echó por tierra la versión de una herida producto de un objeto cortante que surgió de la autopsia preliminar, que no halló en el cuerpo de la víctima el proyectil. Debido a esto, por el momento “no se pude determinar el calibre” de la bala “y va a ser difícil” precisar en lo inmediato el arma desde la cual fue disparada, señaló el jefe de los fiscales. Lo que se determinó fue “el ingreso de un proyectil de arma de fuego con orificio de entrada por la zona del omóplato y de salida en la zona facial, a la altura de la nariz”, detalló Conte Grand y agregó que la bala “no quedó dentro de la cavidad física”. Por este motivo, “no puede determinar el calibre y va a ser difícil (hacerlo) desde una pericia balística”, arriesgó.