
Pintar macetas a mano no es una tarea complicada, ni un trabajo sólo para profesionales. Puedes hacerlo fácil y práctico.
Si el objetivo es darle otro estilo al recipiente o proporcionarle un toque de personalidad a tu jardín, el esmalte será tu mejor opción. Selecciona tonos diversos que contrasten, para conseguir un efecto jovial que llame la atención. No esperes más, sigue estos consejos y convierte tus macetas en las protagonistas de la ambientación.
¿Cómo pintar macetas a mano?
Pintar macetas a mano es muy sencillo. Lo primero es seleccionar una lugar para trabajar, uno en el que puedas crear sin miedo a causar daños por la pintura. Para mayor protección, cubre el suelo con periódicos, tela o cartón, y así evitarás accidentes. Lo segundo es tener a mano los utensilios: lija, sellador impermeable, pintura, brochas de espuma, cinta, sellador acrílico y por supuesto las macetas.
Las de plástico no requieren de mucha preparación previa, pues absorben eficientemente el esmalte. Puedes escoger unas cuentas y diseñarlas junto con los niños, de una manera divertida, rápida y segura. Pero si prefieres macetas de barro, ten presente que requerirás un poco más de tiempo para que el resultado sea prolijo. En cualquier caso, siempre valdrá la pena.
Pasos a seguir
Muchísimos materiales se han empleado para la fabricación de jarrones o vasijas. Dependiendo de cuál sea, deberás decantarte por una u otra técnica. A continuación algunos tips para pintar macetas a mano sin problemas.
- Lijado: Las macetas no siempre son lisas. Si sus protuberancias afectan el diseño a elaborar, utiliza papel de lija para darle un acabado más parejo. Luego lávalas, déjalas secar por completo y sella los poros. La humedad puede dañar la pintura.
- Sellador: Aplica el sellador impermeable tanto en la parte interna como externa de la maceta. Se adquiere generalmente en la sección de pinturas de los establecimientos comerciales. Puede también emplearse goma laca, barniz para exteriores o cola blanca diluida en agua. Si la maceta es decorativa y no colocarás en ella ninguna planta natural, puedes obviar el sellador.
- Esmalte: Elige las pinturas. Puede ser cualquiera, en especial si la maceta estará dentro de casa. Si se trata de un recurso para exteriores, tendrás que colocar un sellador acrílico o barniz protector cuando la pintura haya secado. Este paso podría saltarse utilizando pintura esmaltada.
- Diseño: Puedes aplicar uno o varios tonos. También puedes hacer rayas, círculos, flores, animales o combinaciones de siluetas. La cinta adhesiva es de gran utilidad para no llenar de pintura toda la maceta. Un buen truco es utilizar lápiz y papel para calcar y así lograr la imagen que deseas en pocos pasos. Agrega textura valiéndote de las protuberancias naturales de una maceta de barro, o adhiriendo elementos como piedras o caracoles. Claro está, éstas piezas deben ser colocadas antes de la pintura, para con ella disimular cualquier tipo de imperfecciones.
Si tienes macetas deslucidas o desgastadas por efecto del sol y el clima, pintarlas a mano es una buena estrategia para darles vida y vistosidad. Fuente: www.vivirhogar.republica.com