
Adriana Elizabeth Cano, junto a sus dos hijos, por orden de la jueza María Alejandra Echevarría, tiene que desalojar la vivienda que habita desde hace 14 años. La casa está a nombre del ex suegro, quien se la habría regalado de palabra a ella y a su ex pareja. La mujer está desesperada porque no tiene un lugar a dónde irse, ni dinero para pagar un alquiler.
En una visita a la redacción de Medios EL INDEPENDIENTE, Adriana Elizabeth Cano, acompañada del presidente de la fundación El Recreo, Nicolás Martínez, contó las horas de angustias que está viviendo, ante la orden de desalojo dispuesta por la jueza María Alejandra Echevarría “y no tengo a dónde ir a vivir”
Cano expuso gran malestar porque “esta jueza tendría que haber visto que mis hijos no van a tener a dónde estar”. La mujer contó que según la orden de desalojo, si no abandona la vivienda por sus propios medios hasta hoy, será sacada por la fuerza pública con todas sus cosas. En tanto se muestra esperanzada en que se haga lugar a la “apelación” que estaba realizando su abogado para que se amplié el plazo para el desalojo.
La mujer relató que la casa en la que está viviendo con sus hijos, fue un regalo de su ex suegro, Pedro Antonio Corzo, para ella y para su ex pareja, Jorge Omar Corzo, pero que la casa siempre estuvo al nombre de su ex suegro, quien ahora solicita el desalojo. Desde que su ex pareja, se fue del hogar, hace como tres años, Cano continuó viviendo en esa casa junto a sus dos hijos.
“Cuando me llegaron las notificaciones de que tengo que dejar la casa comencé a llamar al abuelo (de sus hijos) y al padre (de sus hijos) porque tengo dos niños y no tengo a donde ir. La casa era nuestra, porque el abuelo nos la regaló cuando formamos pareja, fue un obsequio a la pareja, pero con el tiempo, como estaba al nombre de él y nosotros nos separamos, el padre (de sus hijos) quiere la casa, y usa el nombre de su padre, para sacarme”.
Cano expuso que ella no tiene “problema en devolver la casa, si es eso lo que está en discusión, lo que yo quiero es que él (el padre de sus hijos) me solucione el problema de vivienda, ahora por ejemplo tengo que apelar para que no me saquen porque sino la Policía me va sacar las cosas a la calle y no tengo a dónde ir, y no tengo plata para alquilar. Yo tengo mi trabajo en la casa, soy peluquera, y si me voy quedo sin trabajo también. Ellos no contestan el teléfono y la jueza dio la orden que tengo que desalojar”.
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