
El juez Claudio Bonadio ordenó la detención del empresario de la construcción Hugo Dragonetti quien había sido indagado en la causa iniciada a partir del Caso Cuadernos en la que se investiga la cartelización de la obra pública durante el kirchnerismo.
El empresario se presentó este miércoles a declarar en la primera tanda de las 101 indagatorias que Bonadio fijó en el caso iniciado a partir de los arrepentimientos del ex presidente de la Cámara Argentina de la Construcción Carlos Wagner y el financista Ernesto Clarens.
Wagner había revelado el modo en el que a partir de los inicios del kirchnerismo se organizaron la licitaciones de obra pública para que fueran los empresarios los que dictaminaran qué compañía se iba a quedar con cada contrato. Puso al ex ministro de Planificación Julio De Vido como el hombre del kirchnerismo que planteó el esquema. A cambio de las obras las empresas tenían que entregar un porcentaje en coimas.
Entre los dichos de Clarens, Wagner y de otros arrepentidos más la información obtenida en el expediente, se llegó al llamado a indagatorias para 101 personas entre los que están empresarios y ex funcionarios del kirhcnerismo. Hoy tiene que declarar el empresario Ángel Calcaterra, primo del presidente Mauricio Macri y el lunes es el turno de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Dragonetti, de la firma Panedile, había admitido cuando comenzó el Caso Cuadernos pagos a Roberto Baratta, el ex funcionario el ministerio de Planificación que había sido señalado por el chofer Oscar Centeno como el responsable del sistema de recolección de coimas. Dragonetti había dicho que eran aportes voluntarios para apoyar al gobierno en la organización de actos para sus campañas electorales. Dijo que los aportes los hizo de manera personal sin involucrar a nadie la empresa Panedile.