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Con sólo 8 años, el pequeño Lucas vuelve a darle batalla a la leucemia

Lucas Ezequiel Ortiz Gaitán conocido cariñosamente como “Meme”. Es el pequeño valiente que con tan sólo ocho años le vuelve dar batalla al cáncer. Desde los tres años que padece esta enfermedad y estando muy cerca de obtener el alta, la noticia menos esperada volvió. Hoy se prepara para una nueva ofensiva de la cual saldrá victorioso con el acompañamiento de toda su familia.



Todo parecía haber acabado en enero de este año, cuando Lucas  se encontraba muy próximo a su alta médica, se asomó una sospecha que trajo consigo una de las peores noticias, es que todo había vuelto, el cáncer había vuelto.

La angustia y el dolor se apoderaron de la familia. Es que al estar tan cerca del alta todo se desmoronó con semejante noticia, sin embargo las fuerzas del amor, el cariño, la solidaridad y la esperanza  hizo que este pequeño esté de pie junto a los suyos para hacerle frente a esta enfermedad.

Sin ser un superhéroe, este valiente le marcó el territorio a la enfermedad y es él quien no le da tregua, por lo que juntó las fuerzas necesarias para protagonizar un nuevo enfrentamiento. Su mamá luchona es la fuerza esencial y el sostén de este pequeño para iniciar de nuevo este tratamiento. Las fuerzas se llenan de recuerdos de ya haber estado en el mismo lugar, en la misma cama con el mismo barbijo. Sin embargo, el amor a la vida mantiene de pie a “Meme”, el amor por reencontrarse con sus amigos, sus abuelos, tíos y profesores, lo mantiene despierto y con ganas de salir victorioso, como todo campeón.

En este sentido, Jamila Gaitán Molina mamá del pequeño, comentó la situación de su hijo, “Lucas padece Leucemia Linfoblástica aguda de tipo B, se lo detectaron cuando él tenía tres años, realizó el tratamiento y cuando fuimos por la última punción para así obtener el alta, los médicos notaron una anomalía en su testículo izquierdo”.

Luego comentó que “en ese tiempo Lucas realizó sus estudios en Córdoba porque aquí no hay Oncología Pediátrica, fuimos al Hospital del Niño, le realizaron unos análisis para confirmar  punciones y a los seis días inició la quimioterapia, se le colocó un catéter para pasar la medicación”, expresó la mamá.

Sobre los indicios, la madre recordó, “lo llevé al pediatra en aquel entonces porque le habían salido unas manchas en el cuerpo que después descubrí que se llamaban petequías, que son como pecas pero de color rojas”.

“Tenía todos los síntomas, pero como son muy aislados  y la enfermedad se esconde, tenía inflamación en el vientre, palidez, pérdida del peso, inapetencia, entre otros. Realicé la consulta médica porque él venía de tener fiebre constante, le realizaron análisis y nos dieron el diagnóstico y la derivación”, sumó.

Del mismo modo, recordó que “nos fuimos a Córdoba, allí pasamos 8 meses de tratamiento, el 3 de agosto del 2014 fue la última dosis de quimio, el 27 le dieron el alta y luego tuvimos que ir una vez al mes para punciones lumbares para seguir protegiendo el sistema nervioso y tomaba medicación vía oral  que es como una quimioterapia en bajas dosis por un año y medio”.

“La verdad es que en aquella época, Lucas tenía tres años y esta vez es todo muy distinto. Al ser tan chiquito cuando le detectaron la enfermedad, para él era todo como un juego, era más fácil. Le decía hay que ir quimioterapia, le compraba un juguete y pasaba. Ahora es más complicado porque está más grande, entiende y expresa todo lo que siente”, aseguró la madre.

Encontrá la nota completa en la edición papel de este lunes