
La infestación por piojos de la cabeza es un padecimiento que afecta con más frecuencia a niños escolares de 3 a 12 años, de manera que aprender a combatirlos es una de las principales tareas cuando se trata de cuidar su salud.
Los piojos de la cabeza (Pediculus capitis) son insectos muy pequeños (tienen el tamaño de una semilla de sésamo o ajonjolí) de color café, gris o negro; su existencia depende de otros seres vivos, por lo que deben estar cerca de la piel para sobrevivir (el calor de ésta es idóneo para ellos).
Esto los convierte en parásitos, es decir, se alimentan de pequeñísimas cantidades de sangre del ser humano (no se encuentran en animales ni son transmitidos de éstos a las personas) y usan sus pegajosas patas para sujetarse al pelo.
Cuando empiezan a vivir en el cabello, los piojos también comienzan a poner 8 huevos o liendres (son pequeñas burbujas blancas ovaladas o transparentes) al día, y pueden sobrevivir hasta 30 días en la cabeza de una persona.
Aunque no ponen en peligro la salud (no portan o propagan enfermedades), ni son sinónimo de mala higiene personal como mucha gente supone, es necesario combatirlos, sobre todo si los pequeños acuden a la escuela, pues la estrecha convivencia infantil en ésta constituye el escenario perfecto para el desarrollo de pediculosis en el salón de clases.
Infestación por piojos
Los piojos no vuelan ni saltan, de manera que su contagio se da por contacto directo con una persona que tenga estos “inquilinos” en la cabeza y/o por compartir ropa, gorras, peines, cepillos, pasadores y almohadas de un individuo infectado.
A diferencia de los piojos que afectan la región púbica (ladilla o Phthirus pubis) y el cuerpo (Pediculus corporis), los piojos de la cabeza no están asociados a la suciedad, al hacinamiento y a la falta de higiene.
Suelen detectarse porque provocan comezón intensa en la cabeza, lo cual es fácil de notar en el pequeño; sin embargo, los síntomas de pediculosis también incluyen:
-Irritación del cuero cabelludo (prurito intenso).
-Protuberancias pequeñas y rojas en el cuero cabelludo, cuello y hombros, las cuales pueden producir costra y supurar.
-Pequeñas motitas blancas (huevos o liendres) cerca de la raíz de cada cabello que son difíciles de retirar.
Si necesitas saber cómo eliminar piojos de la cabeza, lo primero es usar lociones y shampoos que contengan permetrina o piretrina, los cuales puedes comprar sin necesidad de receta médica. Si estos productos no brindan resultados, acude al médico para que te indique algún medicamento más fuerte, que deberás usar siguiendo al pie de la letra sus instrucciones.
Se recomienda:
-Utilizar un peine para piojos, el cual facilita la tarea de retirar los insectos adultos y las liendres, si las hubiera. Conviene usarlo con el cabello húmedo y suave (puedes aplicar al cabello del niño un acondicionador durante el lavado) y en un lugar bien iluminado para identificarlos.
-Es necesario pasar el peine desde la raíz a las puntas, prestando especial atención a las zonas que rodean la nuca y parte posterior de las orejas, lugares preferidos por los insectos porque la temperatura es más alta y constante.
-Coloca algún paño o papel en los hombros del niño o sobre el regazo de quien esté revisando la cabeza, de preferencia de color blanco porque contrasta mucho con el tono oscuro de estos insectos y, una vez extraídos del cabello, se verán con más facilidad.
-Después de cada revisión, debes sacudir enérgicamente el peine por si algún piojo se ha quedado entre las púas y enjuagarlo con el chorro de agua para eliminar posibles restos.
-Una vez iniciado el tratamiento para piojos, se recomienda aplicarlo nuevamente a la semana siguiente, ya que después de este periodo las liendres que pudieron quedar vivas o adheridas al cabello son piojos adultos.
Fuente: www.saludymedicinas.com.mx