
La letrada habló se distintos tipos de hostigamiento hacia ella y su familia y exhibió pruebas desde su cuenta de Twitter.
La ex abogada de Leonardo Fariña, Giselle Robles, contó que el juez Alejo Ramos Padilla la aceptó como querellante en la causa por presunto espionaje ilegal e insistió con el vínculo entre su ex representado, los servicios de Inteligencia y el Gobierno.
Según explicó desde su cuenta de Twitter, el magistrado hizo lugar al pedido “al considerar que podría ser víctima de la organización de espionaje ilegal integrada por (el falso abogado Marcelo) D'Alessio, Fariña y (el actual abogado de su ex defendido) Rodrigo González”.
“Decidí presentarme al haber sufrido diversas acciones delictivas como seguimientos a mis hijos, pinchaduras telefónicas, intentos de robo, denuncias penales y amenazas. Quieren silenciar lo que sé de mi ex cliente Leonardo Fariña”, denunció la letrada que semanas atrás presentó ante Ramos Padilla copias de mails que le habían mandado desde el Gobierno a su ex cliente para guionarle las declaraciones.
En su hilo de tuits, Robles argumentó su postura respaldada por fragmentos de los mails y por algunos textos manuscritos de Fariña. De este modo indicó que “hasta principios de 2016 Fariña reconocía haber formado parte de una operación ‘político-mediática’: ‘Agentes de la ex Secretaría de Inteligencia me utilizaron a los fines de concretar un impacto institucional, una especie de golpe blando para erosionar la figura presidencial’”.