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Más de la mitad de los argentinos tiene sobrepeso y aumenta el sedentarismo

Según una nueva radiografía del estado de salud de la población adulta, el 61,6 por ciento de los argentinos tiene exceso de peso, en una proporción de 36,2 por ciento de personas con sobrepeso y 25,4 por ciento con obesidad. Los datos también arrojan que casi el 65 por ciento de las personas tienen baja actividad física.



Los datos corresponden a la  4º Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) 2018, que confirman el avance del sobrepeso, la obesidad y el sedentarismo. Por su parte, el consumo de tabaco, sin embargo, continúa en descenso. Por primera vez se sumaron mediciones objetivas (bioquímicas y antropométricas).

La encuesta fue realizada por la Secretaría de Gobierno de Salud y el INDEC,   y fue presentada por sus máximas autoridades, ante representantes de OPS, UNICEF, FAO, sociedades científicas, y integrantes de la Defensoría del Pueblo de la Nación y universidades.

Los datos priorizados de la 4º ENFR  monitorea el sobrepeso y la obesidad, el sedentarismo, el consumo de tabaco y las conductas no saludables en la alimentación de los argentinos, algunas de las principales causas de las enfermedades crónicas no transmisibles, responsables del 60 por ciento  de las muertes a nivel global.

La 4° ENFR 2018 alcanzó a 49.170 viviendas en todas las jurisdicciones del país y estuvo compuesta por tres fases o pasos que incluyen el relevamiento por auto-reporte y, por primera vez, la realización de mediciones físicas y determinaciones bioquímicas, como glucemia y colesterol.

De acuerdo a los nuevos datos, el 61,6 por ciento de los argentinos tiene exceso de peso, en una proporción de 36,2 por ciento de personas con sobrepeso y 25,4 por ciento con obesidad. Los datos confirman el avance de la epidemia, si se considera que la obesidad alcanza hoy a un cuarto de la población y aumentó desde 2005 casi 11 puntos porcentuales, ya que en la primera encuesta este indicador arrojo que el 14,6 por ciento de la población encuestada registraba algún grado de obesidad.

Más sedentarismo

La flamante encuesta arrojó además que casi el 65 por ciento de las personas mantiene una baja actividad física y sólo el 6 por ciento de la población consume al menos cinco porciones de frutas y verduras por día, tal como recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Puntualmente, en estos dos ítems, la tendencia muestra que la baja actividad física experimentó un aumento de casi el 10 por ciento, pasando de 54,7 por ciento (2013) a 64,9 por ciento en (2018). Mientras que en lo que se refiere a consumo de frutas y verduras no se reflejó un cambio estadísticamente significativo respecto de la edición anterior: 4,9 por ciento (2013) a 6,0 por ciento (2018).

Menos consumo de tabaco

En medio de este escenario epidemiológico, el dato positivo está vinculado al consumo de tabaco que descendió al 22,2 por ciento, lo que significa una caída de 7,5 por ciento,  en relación a los datos de la primera encuesta realizada en 2005 donde el consumo de tabaco ascendía a un 29,7 por ciento de la población encuestada. El análisis comparativo evidencia que la tendencia fue sostenida con un descenso del 4,9 por ciento en relación a 2009 y de 2,9 por ciento a 2013.

También descendió la exposición al humo del tabaco ajeno dentro del hogar, que en 2018 se ubicó en 25,1 por ciento, mientras que el mismo ítem fue de 33,9 por ciento en 2009 y 27,6 por ciento en 2013. En tanto, por primera vez se relevó la prevalencia de consumo de cigarrillo electrónico arrojando que el 1,1 por ciento de la población manifestó consumirlo.

El indicador de uso de sal después de la cocción o al sentarse a la mesa (siempre/casi siempre) mostró un leve descenso respecto de 2013, ubicándose en 16,4 por ciento, mientras que en la tercera encuesta fue del 17,3 por cientos.

Mediciones físicas y bioquímicas

Para esta última edición de la ENFR, por primera vez se incluyó la realización de mediciones físicas en las que se relevó presión arterial y parámetros antropométricos como peso, talla y perímetro de la cintura, además de determinaciones bioquímicas como la medición de glucemia capilar y colesterol total en ayunas.

Los resultados arrojaron que el 40,6 por ciento de la población general tuvo la presión arterial elevada (mayor o igual a 140/90 mmHg); que el 8,4 por ciento de la población de referencia registró glucemia capilar elevada (≥110 mg/dl) en la etapa de mediciones bioquímicas de la encuesta, mientras que el 30,7 por ciento de los individuos a los que se le realizaron análisis registró colesterol elevado (mayor o igual a 200 mg/dl).

En cuanto al peso corporal, según el cálculo de índice de masa corporal por mediciones físicas, se evidenció que el 66,1 por ciento de los individuos tuvieron exceso de peso (sobrepeso + obesidad), siendo que 3 de cada 10 individuos registraron sobrepeso, y en otros 3 de cada 10 se evidenció obesidad.

Metodología

La Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR) forma parte del sistema de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (ENT) y del Sistema Integrado de Encuestas a Hogares (SIEH). Proporciona información válida, confiable y oportuna sobre factores de riesgo (como consumo de tabaco, alcohol, alimentación, actividad física, entre otros), procesos de atención en el sistema de salud y principales ENT en la población argentina (hipertensión, diabetes, obesidad y otras). Fue realizada con anterioridad en los años 2005, 2009 y 2013.

El diseño muestral de la ENFR fue probabilístico y multietápico, y permitió obtener información representativa a nivel nacional y provincial de la población de 18 años y más residente en localidades urbanas de 5.000 y más habitantes para el paso 1 . En el caso de las mediciones físicas y bioquímicas, los resultados son representativos a nivel nacional.

El tamaño de la muestra alcanzó a 49.170 viviendas en todas las jurisdicciones del país para la aplicación de la primera parte del cuestionario o paso uno. Para el paso dos, se realizó una submuestra con el 75 por ciento de dichas viviendas y, para el paso tres se mantuvo esa submuestra pero restringida a las localidades de 150.000 habitantes y más.

La cantidad de viviendas habitadas fue de 42.454. La tasa de respuesta de hogares, estimada sobre dichas viviendas, fue de 73,4 por ciento. El total de individuos que respondieron al paso uno fue de 29.224, lo que arrojó una tasa de respuesta del 93 por ciento con relación a los hogares respondentes. Para el paso dos, el total de respuestas fue de 16.577, con una tasa de respuesta del 76,3 por ciento sobre los respondentes de paso uno de la submuestra; para el paso tres se obtuvieron 5.331 respuestas y una tasa de respuesta del 75,6 por ciento sobre los respondentes del paso dos de las localidades de 150.000 habitantes y más.